“Internet para todos” ¿Dónde está?
Por Alejandro Olvera
En México existen 150 empresas que ofrecen servicios de internet, 12 de ellas brindan la conexión a la web con tecnología 2-G, que supuso una revolución en 1990, ya que permitía hacer algo más que enviar emails: incorporó el envío de fotos, e incluso, pequeños vídeos a través de Internet móvil.
La tecnología fue evolucionando y la 2-G quedó rezagada en las zonas rurales o de difícil acceso. Primero llegó la 3-G, con mejores niveles de transmisión de voz y mayor velocidad de conexión, luego arribó la 4-G, que empezó a funcionar con Movistar en octubre de 2012 con el manejo y transmisión de paquetes de datos de alta velocidad
Aquí, justo aquí, es donde interviene la política digital de la actual administración pública a través de su programa “Internet para Todos”, el reto es llevar la conectividad de internet a las 95 mil 390 localidades en el país, que en pleno 2020 sólo cuentan con tecnología 2-G.
El eje del proyecto gubernamental para alcanzar tal propósito radica en elevar la velocidad de conexión a internet, a partir de la que ofrece 2-G (75 Mbps de bajada -descarga- y 25 Mbps de subida), para lo cual se han identificado seis proyectos que contarán con financiamiento de la Secretaría de Economía. Dos de los proyectos estarán ubicados en Sonora y Oaxaca
Los proyectos serán ejecutados por el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones, PROMTEL, descentralizado de la SCT, de forma conjunta con la Red Altan (red compartida), operador mayorista de conectividad en internet, entre cuyas funciones se encuentra el llevar internet y otros servicios a los mexicanos desconectados, esto último, como compromiso adquirido en su concesión gubernamental de 90 Megahertz en la banda de 700 Mhz. Actualmente la Red Compartida brinda cobertura a más del 50 por ciento de la población en el país
A la fecha en términos de acceso a Internet, en el país persisten dos México: uno que tiene infraestructura, desarrollo y los grandes beneficios de la modernización y otro rural, que carece, entre otras cosas, de este derecho a la conectividad. Lo que representa uno de los grandes retos que enfrenta el gobierno federal. Lo anterior, pese a que la industria de las telecomunicaciones tiene cerca de 4 mil 400 unidades económicas en el país, cuyas empresas ofrecen múltiples opciones de servicios que generan ingresos por alrededor de 495.7 millones de pesos y generan poco más de 207 mil empleos, según datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
