Surgen Ehécatl y Gätsi, tecnología mexicana para salvar vidas

La buena noticia que una vez más pone en evidencia el talento mexicano, María Elena Álvarez Buylla Roces, directora de Conacyt presentó esta mañana en Palacio Nacional dos ventiladores mecánicos que serán los que ayuden a los enfermos de covid 19 en los hospitales del país; cumplen con el criterio de “primero los pobres” y alcanzar la independencia tecnológica
Hechos totalmente en México para hacer frente a la crisis provocada por la epidemia de COVID-19, con materia prima, mano de obra y talento de científicos mexicanos, el primero fue bautizado con el nombre del dios del viento, Ehécatl 4T y el otro Gätsi, son dos ventiladores que tuvieron un bajo costo de producción y de los cuales ya se fabricaron 500 de cada uno para equipar hospitales mexicanos.
“Ante los muchos retos de esta enfermedad, de la COVID-19, el presidente de la República nos indicó al Conacyt enfocar esfuerzos prioritarios para poder desarrollar este tipo de equipos de alta especialidad que son claves y estratégicos y que hasta este nuevo régimen México dependía del extranjero, como lo hace en muchos otros aspectos de tecnología estratégica”.
Para lograr el objetivo, hubo coordinación de sectores del gobierno, de empresas, del sector académico y el reto es justamente invertir esta relación entre gasto y eficiencia, explicó durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional la titular del Conacyt.
En los regímenes pasados aumentaba el gasto, pero bajaba la eficiencia, consideró. En este nuevo régimen de la Cuarta Transformación, a pesar de que no aumenta el gasto, la eficiencia en innovación, el cambio tecnológico de vanguardia está aumentando, dijo.
“Articulamos todas las capacidades del Conacyt y también sus centros públicos de investigación, de manera sobresaliente el Cidesi. Agradeció al director general de este centro, el doctor José Pineda, quien estuvo presente en el evento.
También participaron en el proyecto otros centros públicos de investigación del Conacyt, el Cimav, Comimsa, el CIO, que han participado de manera muy activa para lograr este equipo de alta especialidad, varias instancias del gobierno federal y de manera sobresaliente empresas que estuvieron dispuestas a colaborar ante esta epidemia sin fines de lucro como Dydetec, Safran, Prettl y una universidad pública estatal, la Universidad de Guadalajara.
Se hizo un comité técnico para asegurar alta especialidad y bioseguridad, entre otros objetivos, informó. Explicó todos los pasos para lograr el equipo de alta especialidad, muy complejos que incluyó la participación de grandes grupos de especialistas y científicos multidisciplanarios.
Son dos ventiladores, son dos modelos. Uno, 100 por ciento del Estado mexicano, con una patente, la primera en este tipo de equipo, de patente estatal, el Ehécatl 4T; el otro, en colaboración con la empresa Dydetec, Gätsi, también un equipo de alta especialidad que comparten un alto grado de seguridad biomédica, de calidad, de sensores de control, ventilación controlada por presión y volumen, fácil limpieza.
Uno está basado en un principio isomórfico con el pulmón, basado en el uso de una bolsa ambú, físicamente muy similar a un pulmón; el otro es un ventilador. Ambos son invasivos, ventiladores mecánicos invasivos de mezcla de gases.
Los costos de cada uno fue estimado entre 200 mil y 300 mil pesos, en contraposición de los usuales, que tienen un costo de un millón de pesos cada uno. Mostró la secuencia de maduración tecnológica. Lo más sobresaliente de esto es que se lograron en cinco meses lo que generalmente dura o tarda entre tres y cinco años para desarrollarse.
“En resumidas cuentas, la soberanía científica y la independencia tecnológica es la forma de responder de este Gobierno de México, de la Cuarta Transformación, a los retos. En particular, estamos viviendo el nacimiento de una empresa nacional, de una industria nacional para salvar vidas”, concluyó.

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