Por José Vilchis Guerrero
Esta mañana salieron a relucir los nombres de Froilán García Galicia, Víctor Díaz Solís, Alejandro Martínez Sibaja, Miguel Tame, Leonardo Cornejo, Carlos Roa Rodríguez y Rodrigo Arteaga Santoyo, como integrantes del círculo de Emilio Lozoya Austín, con quienes supuestamente operó en las maniobras de Odebrecht en México.
Se involucró también a Leonardo Cornejo. director de PTI, filial de Petróleos Mexicanos, quien está al tanto de la refinería de Dos Bocas, y que tuvo que ver también con algunas adjudicaciones en el caso de Odebrecht ya que el presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió en enero que no se iba a contratar a nadie que tuviera alguna duda de su proceder.
Dos bocas es una obra que va avanzando de acuerdo al programa, hay cuatro o cinco empresas grandes que están construyendo esta refinería, dijo López Obrador al relacionar la obra en marcha con el funcionario, por lo que dijo:
“Si un servidor público de Pemex está involucrado en este asunto y se demuestra que es culpable, -porque no se puede juzgar a nadie a priori, no puede haber juicios sumarios-, si en el proceso legal es responsable, se le suprime del cargo y se pone a disposición de la autoridad competente para ser juzgado, y lo sustituye otra persona”.
El gobierno federal está rescatando a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad porque las dos empresas quedaron en bancarrota, las querían desaparecer en el periodo neoliberal, dijo. Eran buenos negocios privados, malos negocios públicos, dijo.
Por otra parte, al plantearle que el INE va solicitarle que no intervenga en el proceso electoral, porque podría solicitar medidas cautelares, como suspender las conferencias mañaneras, dijo López Obrador que hace falta erradicar el fraude electoral.
“A mí lo que me importa, y es un deber, el que las elecciones sean limpias y sean libres, y que haya democracia en México, que se acaben los fraudes electorales. Ese es un objetivo del actual gobierno y es parte de la transformación de México, es decir, nunca más un fraude electoral” y dijo que nunca ha hablado con Lorenzo Córdova, titular del INE, que seguramente sí se reunió con el ex presidente Enrique Peña Nieto.
Refirió que sería bueno recordarles a los jóvenes que en 1988 hubo un fraude en el que ganó las elecciones Cuauhtémoc Cárdenas y asumió el cargo Carlos Salinas de Gortari en una elección fraudulenta que fue avalada por el Partido Acción Nacional y el entonces diputado federal Diego Fernández de Cevallos –al que no mencionó por su nombre- pidió en la tribuna que se destruyeran las boletas.
En aquel entonces Manuel Clouthier, Cuauhtémoc Cárdenas y Rosario Ibarra pidieron que se abrieran las urnas, que se contaran los votos casilla por casilla y como ya el Jefe Diego había pedido que se destruyeran las boletas, hubo un incendio en la Cámara de Diputados, pero no se destruyeron los paquetes electorales, que fueron destruidos por consenso de los legisladores del PAN, que se hicieron cómplices del Revolucionario Institucional, para que tomara posesión Salinas.
“Cuando la elección del 2006, lo mismo. Hubo primero una demanda de que abrieran los paquetes: ‘Voto por voto, casilla por casilla, voto por voto, casilla por casilla’. Pues no, y luego un medio de comunicación –la revista Proceso, a la que tampoco identificó- pidió que se conservaran para el análisis, para el estudio. No, se destruyeron, se destruyó toda la papelería electoral. Entonces, ¡cómo olvidarnos de eso!, ya basta”.
Por eso, concluyó, dijo que le admira que haya periodistas y escritores, a los que llama intelectuales orgánicos, que defiendan a ese régimen de corrupción y antidemocrático.
