Por José Vilchis Guerrero
Que actúen con honestidad, que sean imparciales, que no se sometan ni a los partidos ni al gobierno, que representen al pueblo y que de verdad juren cumplir para que haya democracia en México, pidió el presidente Andrés Manuel López Obrador a los cuatro nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral.
“Es un momento histórico en el que podemos dejar establecida en definitiva la democracia como forma de vida y forma de gobierno, que se respete la voluntad del pueblo gane quien gane, que se destierre el fraude electoral, que quede para el anecdotario el ‘ratón loco’ y las urnas embarazadas, la falsificación de actas, la quema de boletas y los fraudes, la compra del voto, el acarreo, que ya nada más sea asunto del pasado y que las nuevas generaciones lo conozcan por los libros (de historia nacional)”.
Será importantísimo su papel, dijo, porque en este país nunca ha habido democracia, sólo destellos en pequeños períodos después de los tres siglos de dominación colonial, desde que desde España venían virreyes y nombraban a los alcaldes mayores a los Estados.
Luego, con la Independencia, en la primera mitad del siglo XIX, Antonio López de Santa Anna fue once veces Presidente de México, que era país de un solo hombre.
La segunda mitad del siglo XIX, Porfirio Díaz fue presidente durante 34 años. Por eso el movimiento revolucionario con la bandera del sufragio efectivo y la no reelección. Tras el asesinato del presidente Madero, al Apóstol de la Democracia, se interrumpió el proceso democrático de México. ¿Cuánto duró? Muy poco.
Posteriormente, dijo, surgió en 1929 el partido único. Se avanzó con la Revolución en el terreno social, en lo económico, pero en lo político siguió lo mismo. Decía don Daniel Cosío Villegas que ya no estaba don Porfirio, pero se había quedado doña Porfiria. ¿Cuánto tiempo así?
Empezó el movimiento por la democracia con más fuerza. Desde luego siempre se ha luchado, siempre ha habido dirigentes sociales importantes, dirigentes ciudadanos, dirigentes políticos, refirió durante la conferencia de prensa en Palacio Nacional.
“Son procesos que se dan, no hay que olvidar de dónde venimos, los que han abierto brecha, camino, los que han sufrido por los cambios, que han perdido la vida, cuántos en la lucha democrática, cuántos fueron encarcelados. Es un proceso de liberación, un largo camino, como decía Mandela, hacia la libertad”.
Entonces, relató, en 1988 irrumpe muy fuerte el movimiento, pero hubo fraude contra el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, al que no menciona desde que guarda un distanciamiento por haberse mencionado en un grupo de intelectuales que le pidieron un acuerdo nacional para enfrentar la crisis sanitaria y económica.
Mencionó entonces el triunfo de Vicente Fox en 2000, de un partido opositor, cuando se pensó en muchas regiones de México que con el PAN vendrían los cambios y fue cuando falló el proceso, continúo lo mismo, tan es así que seis años después hubo otro fraude.
“El gobierno que había llegado por el movimiento democrático, por el esfuerzo de muchísimos, no es capaz de respetar la voluntad del pueblo y lleva a cabo un fraude electoral para imponer a Felipe Calderón”.
Luego, en la elección del 2012 con muchísimo dinero se repitió el fraude. Tan es así, comentó, que ahora con el asunto de Emilio Lozoya se está dando a conocer que hubo sobornos para usar recursos en la campaña de Enrique Peña Nieto.
“Se sigue luchando y ahora la gente dijo: ‘Basta’ y se triunfa. Entonces, estamos obligados a consolidar el cambio democrático y las autoridades electorales tienen que estar a la altura de las circunstancias y dejar ya el hábito democrático establecido”.
-Entonces, los que fueron nombrados ayer, pues tienen que tener eso presente, que no se dejen manipular por nadie, que sean íntegros, rectos, que tengan como amo al pueblo de México, que piensen en hacer historia. Eso es lo que yo podría opinar.
