Por José Vilchis Guerrero
Francisco Hernández González, de 28 años de edad, reo número 2211609, que se encuentra en la cárcel Calhoun County Jail, ubicada en Battle Creek, Michigan, fue detenido el 10 de febrero en su trabajo por agentes federales de la ICE quienes le quitaron su pasaporte.
Después de seis meses en la cárcel, es probable que purgue una condena de 10 años y pague 250 mil dólares de multa, porque lo han fichado como un criminal de alta peligrosidad, porque se hizo pasar como residente ilegal y utilizar un social security que no existe y que le permitió trabajar hasta el momento de su detención.
Sus familiares han estado buscando al cónsul de Detroit y Michigan que se encuentra a tres horas de Grand Rapids, Michigan, donde vive Hernández González desde que tenía cuatro años cuando salió de su natal Tamaulipas, empujado por la necesidad junto con sus tres hermanos y su madre, porque su padre murió y no podían subsistir.
Sus familiares dicen que la cárcel antes mencionada es privada y el gobierno de Estados Unidos paga diariamente por reo entre 130 y 160 dólares diarios, y que la comida es de pésima calidad, por lo que los familiares tienen que pagar 100 dólares cada semana, y si quieren platicar con el reo deben pagar a una compañía telefónica 10 dólares por videollamada de 25 minutos, pero lo puede solicitar un familiar ID, es decir, que sea residente o que esté legalmente en los Estados Unidos.
Este caso presentado durante la conferencia mañanera sirvió para que el presidente Andrés Manuel López Obrador escuchara un reclamo del reportero que se dijo hijo de migrante en presencia del Canciller Marcelo Ebrard:
¿Cómo hacer que los cónsules y los embajadores de México en el exterior ofrezcan resultados eficaces a los mexicanos que dejaron su tierra, sus aldeas, sus pueblos, empujados por el hambre y la miseria que sembraron los gobiernos del PRI y el PAN durante casi 40 años de neoliberalismo?
Los migrantes, dijo el presidente López Obrador, tienen su compromiso de apoyarlos, como lo hace todos los días a través de los consulados, porque son héroes que tuvieron que abandonar el país para buscar algo que mitigue su hambre, su pobreza, por necesidad. Ahora apoyan a sus familias en México cuando más se necesita.
Este año, a pesar de la crisis, de la pandemia, a pesar del COVID, todo apunta a que se va a tener una cantidad en remesas del orden de 40 mil millones de dólares, un récord, por eso, nuestros paisanos merecen todo nuestro respeto, nuestra admiración, nuestro apoyo, nuestra solidaridad, comentó.
Para atender el caso, Marcelo Ebrard pidió que le diera los datos para atender de inmediato el caso para garantizar que sea atendido nuestro connacional, sobre todo si cometió un delito grave, porque la falsificación de documentos oficiales en Estados Unidos es un delito grave.
“Probablemente o muy seguramente con la defensa jurídica que podamos hacer no vamos a lograr fácilmente su libertad, pero sí tenemos que estar cerca de él, como estamos… Por darte un dato, ha habido en los últimos meses, a pesar de la pandemia, el apoyo en prisión o visitas en prisiones casi seis mil, porque llevamos un control diario”. Luego de recibir la información que le enviaron a Ebrard del Consulado de San José, informó que la Embajada de México contará en Estados Unidos con un agregado laboral y un equipo para proteger los derechos de nuestros connacionales en Estados Unidos.
