La moda bajo la lupa de la sustentabilidad

Por Alicia Sánchez Gorab

Vertiginosamente este mundo está viviendo una metamorfosis y no es para menos, la situación lo amerita.

Asimismo, la moda, que siempre está en estado de cambio, ahora tiene que encajar en ese cosmos, el cual está dando un giro impresionante.

Recientemente se llevó a cabo uno de los eventos más importantes en la moda mexicana llamado INTERMODA, este evento internacional atrae a casi todos los países de este continente y parte de Europa.

Dicha plataforma, sirve para que diseñadores, distribuidores y compradores, tengan la oportunidad de relacionarse, exhibir, compartir, adquirir y conocer lo más destacado en tendencias de moda, así como de informarse de los sucesos destacados en el ámbito.

Uno de los temas más preponderantes del evento fue la sustentabilidad, tema que desde hace muchos años exige esa conversión inmediata, dadas las circunstancias a las cuales hemos llegado.

El impacto medioambiental que se viene produciendo, a raíz del uso excesivo de diferentes recursos naturales, nos obliga a tomar medidas y hábitos que frenen y reviertan los efectos.

Existen sectores en la moda que ya han enfocado sus esfuerzos e implementado estrategias y tecnologías más acordes con las necesidades ecológicas que se están desarrollando gracias al uso indiscriminado de los recursos renovables y no renovables de nuestro planeta.

También existen en México compañías como Ethical Fashion Space las cuales ofrecen soluciones encarando a este tema.

El medio de la moda está congestionado de términos en inglés y no podemos excluirlos; uno de ellos que está íntimamente relacionado con este tema es:

Slow Fashion. Definición: Práctica que busca darle un uso extendido a las prendas.

Precisamos reflexionar sobre ¿Qué estamos haciendo para no caer en ese consumismo desequilibrado que lleva a la industria de la moda a utilizar 93 mil millones de metros cúbicos de agua cada año y ser la responsable del 20% del desperdicio total a nivel global; el 8% de gases efecto invernadero y cada segundo se entierra o quema el equivalente a un contenedor de textiles del tamaño de un camión de basura?

Y nos podríamos llenar de cifras escandalosas con respecto al tema, pero lo más importante es aplicar la responsabilidad que tenemos ante este tópico y tomar acciones para detener o revertir el daño.

Les recomiendo el documental “River Blue”, para ampliar su información y entender la gravedad del problema. Espero que haya una reflexión al respecto, pues es una tarea que nos involucra a todos. Ojalá.

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