En el marco del Día Internacional del Juego, Save the Children, México Juega y Papalote Museo del Niño organizan el 2° Foro Jugar es un derecho con el tema Jugar para Sanar
De acuerdo con datos del proyecto Educar en Contingencia coordinado por la Universidad Iberoamericana, el 83.49% de los niños de primaria encuestados están respondiendo al encierro y la educación a distancia a partir del enojo.
La pandemia por Covid-19 ha provocado graves afectaciones, no solo socioemocionales sino de aprendizaje en niñas y niños. El juego es una herramienta que puede contribuir a sanar estas afectaciones.
Ciudad de México, mayo 28, 2021. En medio del contexto adverso y las afectaciones que la crisis sanitaria por Covid-19 ha propiciado para las niñas y niños, y en el marco del Día Internacional del Juego, Save the Children, México Juega y Papalote Museo del Niño, organizan el 2° Foro Jugar es un derecho, con el tema Jugar para Sanar.
El mundo se enfrentó a una crisis sanitaria, sin precedentes, en donde los más afectados fueron los niños, las niñas y los adolescentes. En México, más de 36 millones de estudiantes dejaron de asistir a las aulas (educación básica y educación media superior), y mientras más tiempo pase, más aumenta el riesgo de deserción escolar. Al inicio del ciclo escolar 2020-2021 se anunció una disminución en la matrícula escolar de alrededor de 10%2, es decir más de 3 millones de niñas, niños y adolescentes abandonaron la escuela.
La desigualdad y las dificultades para seguir aprendiendo en casa aumentan la posibilidad de deserción escolar. En un estudio reciente de la OCDE, en donde se utiliza el índice de estatus económico, social y cultural (ESCS) de PISA 2018, se observa que, en México, en promedio, solo el 50% de estudiantes tiene internet y computadora en casa, lo que lo posiciona como el país en el último lugar en este rubro. Aunado a esto, se suma la falta de preparación y recursos de las y los maestros para utilizar e impartir clases a distancia, así como que muchas madres y padres no saben cómo apoyar a sus hijas e hijos con la educación remota.
Las afectaciones a la niñez también son socioemocionales: De acuerdo con datos del proyecto Educar en Contingencia coordinado por la Universidad Iberoamericana, el 83.49% de los niños de primaria encuestados están respondiendo al encierro y la educación a distancia a partir del enojo.4 Este ambiente negativo provoca una actitud de rechazo a la situación dificultando aún más el aprendizaje.
De igual forma, se estima que, desde el inicio del confinamiento, 3 de cada 4 menores son violentados dentro de sus hogares. Además, según los reportes telefónicos registrados en el 911, la violencia contra los menores de edad aumentó durante el confinamiento hasta en un 100% según datos del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.
