Estreno de Opera «I Capuleti e I Montecchi» de Vicenzo Bellini

*Bajo la dirección escénica de Rennier Piñero y la dirección musical de Alejandro Miyaki.

Romeo y Julieta protagonizan la tragedia lírica en dos actos bajo el título de “I Capuleti e i Montecchi” (Capuletos y Montescos), escrita por Felice Romani para el célebre compositor italiano Vincenzo Bellini, en 1830. A casi 200 años después, el MOS: México Ópera Studio revive la historia de los jóvenes amantes de Verona bajo la dirección y puesta en escena de Rennier Piñero y la dirección musical de Alejandro Miyaki, defendida por el talentoso grupo de cantantes emergentes del Atelier de Jóvenes Talentos.

Al conocer de una puesta en escena de los amantes de Verona los referentes inevitables a Shakespeare se disparan automáticamente, sin embargo, el libreto de Romani, sobre el que construye Bellini este título, hunde sus raíces en las fuentes italianas originales de la historia del siglo XVI, teniendo especial relevancia una historia corta de Matteo Bandello, de la colección Le novelle de 1554, sobre los jóvenes amantes.

Si bien la obra de Bellini pone el acento en los dos amantes de Verona, en el ardor y pasión de dos jóvenes que son arrastrados a los vertiginosos vaivenes de un amor señalado y prohibido; I Capuleti e I Montecchi, permite conocer de primera mano a partir de amplios y ricos cuadros el estado extremadamente crispado del contexto político social y familiar en el que están imbuidos nuestros protagonistas. En la partitura de Bellini la acción se desarrolla en el siglo XIII entorno al palacio de Capellio (Capuleto) en Verona, siendo los Capuleto y los Montesco facciones políticas rivales, y a partir de allí se construye está apuesta que se sitúa en pleno siglo XXI.

De la raíz universal, siempre viva de esta historia, el director de la puesta en escena Rennier Piñero construye esta producción que pretende hablarle al público de hoy en día desde los referentes plásticos y símbolos actuales, siempre desde el respeto a la partitura original, pero dando cabida al mundo femenino en el ámbito de las facciones rivales. Estamos frente a una partitura plagada de riqueza, complejidad y belleza en las que los personajes principales Romeo y Julieta son defendidos por cantantes mujeres, Romeo por las Mezzos Mariana Sofía y Daniela Cortes, y Julieta por las sopranos Fernanda Allande y Diana Rojas, lo que constituye un signo inconfundible del bel canto inicial, brindándonos además una riqueza melódica singular y geniales atmosferas dramáticas.

“Un clásico tiene la particularidad de tener una raíz siempre viva que podemos visitar en diferentes épocas y siempre vernos reflejados en ellas y encontrar detalles que nos hablan directamente”, refiere el director escénico.

Añade que “la elección de que Romeo sea una mujer una indicación de la propia partitura viene asociado con un rasgo inherente al bel canto temprano, previo al romanticismo al que pertenece esta ópera, en el que era habitual que un personaje como Romeo sea defendido por una Mezzo soprano, entonces el diálogo entre tesituras, Julieta es una soprano y Romeo es una Mezzo”.

“Desde el punto de visto de la puesta en escena, tiene tres o cuatro espacios fundamentales, que se ven engalanados con un proceso de escenografía digital y proyección en directo, a manera de circuito cerrado que los mismos intérpretes dirigen. El vestuario y ciertos elementos contemporáneos hacen referencia a la calle, la plaza o un callejón de una ciudad actual, a una Verona contemporánea con tintes de nuestra simbología mexicana o Latinoamericana, con un espacio graffiteado, en donde los Capuletos y Montesco se enfrentan por el dominio de alguna ciudad, o directamente a ser que Verona arda, como lo dice el texto”, detalla Piñero.

“Este engranaje de elementos escénicos y actorales construyen una experiencia teatral única, con el objetivo de que el público se vaya satisfecho de haber vivido una experiencia y no solo presenciado un espectáculo”, concluye.

Por su parte, el director musical Alejandro Miyaki comenta que “esta ópera, al igual que todas las óperas belcantistas, requieren y le exigen a los cantantes un alto nivel de técnica vocal y musicalidad, es por ello que tomamos estos criterios para que dentro del marco del MOS, montar esta ópera y ayudar a los cantantes a desarrollar estos dos aspectos y llevarlos a su máximo nivel. Como directores tenemos la ventaja de pulir y trabajar una ópera con mucha anticipación, esta producción inició su estudio vocal, desde finales de enero de este año, lo que ha permitido trabajar y pulir la interpretación tanto interpretativo como vocal”.

“Además de estos aspectos técnicos musicales, lo difícil de Bellini es como se contrapone el drama con la música, muchas veces el drama es más intenso que la música, entonces como intérpretes, lo más difícil es mantener el estilo y la calma de una línea melódica, que aparentemente es muy tranquila pero darle la intensidad de las emociones que plantea dramáticamente el libreto, es como pedirles que parezca que van a alta velocidad pero que lo hagan en cámara lenta, es muy difícil contraponer esas dos consideraciones”, explica Miyaki.

En la puesta en escena Capellio, padre de Giulietta será interpretado por Carlos Adrián Hernández Herrera. Giulietta está prometida a Teobaldo, quien será interpretado por Manuel Davalos y Diego Garza, sin embargo, ella y Romeo se han enamorado de él en secreto, con la ayuda de Lorenzo, médico y confesor de Julieta, que será interpretado por Víctor Rodrigo. En una notable diferencia con la historia Shakesperiana, Romeo ha matado sin darse cuenta al hijo de Capellio (el hermano de Giulietta) en una batalla. La puesta en escena conjuga un arduo trabajo actoral acompañado de un espacio escénico, diseñado por Daniela Arriola y Rennier Piñero, que se realzará con proyección en directo y videomapping como escenografía digital diseñado por Dewi Ramírez, la coordinación de

vestuario la firma Francisco de Luna y el diseño de iluminación correrá a cargo de Pepe Cristerna.

El MOS México Opera Studio es un centro de alto rendimiento para el perfeccionamiento técnico e interpretativo de cantantes emergentes y pianistas repertoristas, inicia sus actividades en setiembre de 2019 y su cuerpo creativo docente son profesionales de reconocida trayectoria artística, Rennier Piñero (director de escena e interpretación), Alejandro Miyaki (Director Musical) y Maria Katzarava (Directora Vocal) y la coordinación de producción de Patricia Pérez. Un espacio formativo de gran dinamismo y que en su corta pero fructífera trayectoria ha logrado perfilarse como uno de los centros de mayor actividad y prestigio en la formación operística de cantantes emergentes, recientemente consagró un ciclo al rescate y puesta ante público de ópera mexicana con resultados sobresalientes.

A pesar de que a lo largo de todo el tiempo de emergencia sanitaria por la Covid 19 el MOS México Opera Studio no ha dejado de generar propuestas escénicas para la ópera Fausto de Gounod (Febrero 2020), The Telephone de G. Menotti (Octubre 2020), Don Giovanni de W. A. Mozart (Diciembre de 2020 / Montaje con público) y Misa de Seis de C.J. Mabarack (Mayo 2021/Montaje con público) siempre bajo la dirección de la dupla Piñero – Miyaki, la apuesta con esté título de Bellini nos pone en puertas de un montaje de gran formato, frente a un conjunto orquestal y coral de dimensiones considerables, que compartiremos con el público en el Auditorio San Pedro, esperamos con ello sellar el regreso definitivo de la Ópera a Monterrey.

“I Capuleti e i Montecchi”, tragedia lírica en dos actos, basada en la eterna historia de los jóvenes amantes de Verona, Romeo y Julieta, a cargo del El MOS México Opera Studio se presentará los días 23 y 24 de julio en el Auditorio San Pedro, en Monterrey.

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