*Tras una prohibición de casi dos años, un fallo judicial devolvió las corridas de toros a la Plaza México. Pero la batalla continúa, luego de que una jueza federal volvió a suspender los eventos.
*A pesar de un declive constante a lo largo de las décadas debido a las prohibiciones y a una oposición cada vez más profunda, la práctica continúa realizándose en otros cinco países además de España y México: Francia, Colombia, Venezuela, Perú y Ecuador. (En Portugal y Estados Unidos se permiten las corridas de toros, pero sin matar a los animales).
Por James Wagner
Photographs and Video by Luis Antonio Rojas
Reportando desde Ciudad de México
A las 4:30 p. m., las casi 42.000 personas que por poco llenaban la Plaza México comenzaron a silbar sin cesar. Habían esperado desde el 15 de mayo de 2022 —un periodo de 624 días de impugnaciones legales— para que las corridas volvieran a celebrarse en la plaza de toros más grande del mundo, solo para enfrentar otro retraso ocasionado por los cientos de manifestantes que estaban afuera.
Cuando finalmente salió el desfile de los tres matadores de la tarde y su séquito taurino para saludar a los aficionados, la plaza de Ciudad de México estalló. Luego, a las 4:58 p. m., el primer toro salió corriendo por el ruedo.
Durante las siguientes dos horas y media del domingo pasado, los fanáticos vitorearon y abuchearon, gritaron “¡olé!”, fumaron puros, comieron carnes asadas y papas fritas, bebieron cerveza y mezcal y vieron morir a cinco toros con espadas clavadas en sus lomos.
“Verlo acá, el ‘olé’ y como retumba la plaza, es indescriptible”, dijo Erik Reyes, de 30 años y residente de Ciudad de México que estuvo en las gradas.
Las corridas de toros, propagadas por España a lo largo y ancho de sus colonias en América Latina en el siglo XVI, han estado en el centro de una importante disputa legal por su regreso a la ciudad taurina más grande, del mayor país taurino del mundo. Esa batalla ha llegado a simbolizar un enfrentamiento más amplio entre la tradición y la evolución de las opiniones sobre la crueldad animal.
Los embates legales continuaron el miércoles, cuando una jueza suspendió temporalmente las corridas de toros en la Plaza México, apenas unos días después de que se reanudaran. Funcionarios de la Plaza México han impugnado la decisión.
“Nadie que va a una corrida de toros sale siendo una mejor persona”, sentenció Jerónimo Sánchez, un activista de los derechos animales.
A pesar de un declive constante a lo largo de las décadas debido a las prohibiciones y a una oposición cada vez más profunda, la práctica continúa realizándose en otros cinco países además de España y México: Francia, Colombia, Venezuela, Perú y Ecuador. (En Portugal y Estados Unidos se permiten las corridas de toros, pero sin matar a los animales).
La primera corrida de toros registrada en México sucedió en 1526, según una organización nacional de tauromaquia, y aún quedan 326 plazas o arenas. Desde 2013, cinco de los 31 estados de México han prohibido las corridas de toros.
Pero durante casi dos años, una batalla legal había puesto en duda el futuro de la tauromaquia en la arena más importante del país. Tras alegar que el trato “degradante” a los toros era perjudicial para la sociedad, una organización de derechos humanos convenció a un juez federal en 2022 para que aprobara una suspensión de las corridas de toros en la Plaza México, a pesar de que la práctica está permitida en otras partes del país.
En ese momento, Mario Zulaica, de 42 años, extorero y director de la arena durante los últimos ocho años, estaba en España tratando de contratar toreros para la Plaza México.
“Me cayó como balde de agua fría”, dijo.
En un año normal, la Plaza México albergaba hasta 30 eventos taurinos, afirmó Zulaica. El coso, añadió, empleaba directamente a 2000 personas y proporcionaba trabajo a miles más, incluyendo restaurantes cercanos y las fincas que abastecen a los toros.
Después de que las autoridades de la Plaza México apelaran la decisión, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revocó la suspensión a principios de diciembre, permitiendo el regreso de las corridas de toros mientras se decidía el caso. Así que la plaza prosiguió con sus planes, y programó nueve eventos hasta finales de marzo.
El miércoles, otra jueza federal frustró esos planes al imponer una nueva prohibición a las corridas de toros en la arena, a petición de una organización de derechos de los animales que argumentó que los toros debían recibir la misma protección legal que tienen otros animales en el país.
Zulaica dijo más tarde que los abogados de la Plaza México habían apelado y que esperaban una resolución rápida. Para el domingo y el lunes están programadas peleas de toros.
nytimes.com
