¿Sufres de insomnio?

*La cúrcuma te ofrece muchos beneficios para conseguir un descanso reparador

Las infusiones no sólo nos aportan calidez durante la época de frío, sino que tienen un efecto positivo para la salud. Gran parte de ello se debe a los ingredientes con las que se preparan, tal es el caso de la cúrcuma.

Por muchos años, dicha especia ha sido utilizada para combatir malestares y también como saborizante. Por lo general, se consume con limón o jengibre en ayunas, pero ¿qué pasa si la ingieres por la noche?

Procedente del sudeste asiático, la cúrcuma tiene un aspecto parecido al jengibre pero con un color amarillo en su interior. De sabor amargo, esta planta es fuente de curcumina, colorante natural que tiene propiedades antinflamatorias e inmunitarias, según explica el sitio especializado Medical News Today.

Gracias a su capacidad antiinflamatoria, dicho compuesto disminuye los síntomas de la ansiedad, el insomnio y el estrés. Por lo tanto, tomarla en infusión antes de dormir le brindará relajación a tu cuerpo.

Otro beneficio de la cúrcuma es que combate malestares estomacales. Si batallas con la indigestión por comer alimentos pesados en la cena, esta especia reducirá la inflamación, evitará la formación de gases y reducirá la sensación de pesadez.

Asimismo, puede controlar la secreción de ácidos gástricos y prevenir las úlceras estomacales e intestinales. Al respecto, el Hospital General de Cataluña explica en un artículo que cenar alimentos grasosos, picante y bebidas irritantes (café, té verde y matcha) empeora los síntomas de la gastritis, mientras que las infusiones resultan saludables.

Finalmente, las cualidades antioxidantes de la cúrcuma neutralizan los radicales libres en el organismo, volviendo más lento el proceso de envejecimiento. Si bien lo ideal es dormir de 7 a 8 horas, dicha especia podría retrasar la aparición de ojeras por la falta de descanso.

¿Cuáles son los efectos negativos de la cúrcuma?

¡Todo con moderación! Beber infusión de cúrcuma todos las noches podría ocasionar irritación estomacal, lo que te impedirá conseguir un descanso reparador.

Además, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos detalla que la curcumina en grandes cantidades provoca: distensión abdominal, dolores de cabeza, heces amarillas y diarrea. Procura tomar esta bebida de 2 a 3 veces por semana.

¡Prepara una infusión de cúrcuma!

Ahora que conoces los beneficios de la cúrcuma, es momento de prepararla en una infusión y conseguir un descanso. Sigue esta sencilla receta:

Ingredientes:

  • 1 cda. de cúrcuma en polvo o un trozo fresco de cúrcuma.
  • 1 tza. de agua caliente.
  • Miel o jugo de limón al gusto.

Procedimiento:

  • En caso de utilizar la cúrcuma fresca, asegúrate de lavarla muy bien.
  • Ralla el trozo de cúrcuma hasta obtener lo equivalente a una cucharada.
  • Después, agrega el polvo de cúrcuma o la ralladura en un pocillo con agua caliente.
  • Deja que hierva por 5 minutos y añade miel o jugo de limón a tu gusto.

Considera que los efectos de la cúrcuma dependen del estilo de vida que llevas. Una dieta balanceada, una rutina de ejercicio diaria y al menos 8 horas de descanso te ayudarán a recuperar energía y a descansar mejor.

¿Quiénes no pueden comer cúrcuma?

Antes de tomar la cúrcuma en infusiones o integrarla como saborizante en tus comidas, conoce los problemas de salud que podría ocasionar.

¿sabías que no es compatible con todos los organismos?

¿Qué contraindicaciones tiene la cúrcuma?

Hasta este punto, numerosas instituciones han estudiado los beneficios de la cúrcuma en el cuerpo. Se sabe que sus propiedades antiinflamatorias disminuyen los síntomas de la artritis; por sus efectos antioxidantes protege al corazón; y sus cualidades digestivas contribuyen al tratamiento del intestino irritable.

Sin embargo, también se sabe que el exceso de curcumina puede ocasionar ciertos malestares. Al respecto, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos detalla que el principal efecto secundario de consumir dicha especie es la aparición de molestias digestivas.

Por ello, las personas que sufren de enfermedades gastrointestinales (diarrea crónica, reflujo, gastritis y úlceras estomacales) no deberían comerla. En caso de hacerlo, podrían sufrir irritación en el estómago, náuseas y vómitos.

Asimismo, la cúrcuma estimula la menstruación, lo que supone un peligro para las mujeres embarazadas. Además, dificulta la absorción de hierro, que podría hacerlas sentir con fatiga, mareos y aturdimiento durante el estado de gestación.

Por lo anterior, tampoco se recomienda su consumo en pacientes con déficit de hierro o anemia. Para estas personas, será necesario consultar a un especialista para saber si su cuerpo puede adaptarse a la curcumina.

¿Cómo saber si me hace mal la cúrcuma?

De acuerdo con el portal News Medical Today, el cuadro más evidente en que está contraindicado el consumo de cúrcuma es si se sufre de intolerancia. Aunque no es tan grave como otros alimentos, una alergia podría generar efectos que deberán ser atendidos por un especialista.

La intolerancia se manifiesta con síntomas como sarpullido, dificultad para respirar, inflamación, comezón en la garganta, irritación en la nariz y vómitos. Desde luego, esto sólo ocurre al ingerir dosis altas.

Información: El Universal

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