Segunda Vuelta / Urge poner fin a la violencia contra las mujeres

*Cada 10 minutos una mujer es asesinada

*La violencia, obstáculo para la igualdad

*Migrantes e indígenas, las más afectadas

Por Luis Muñoz

Este 25 de noviembre se conmemoró una vez más el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y, sin embargo, la situación no mejora o, al menos, no lo suficiente.

Un año más de esta lucha y el escenario es de permanente violencia: Las mujeres y niñas siguen siendo víctimas de violaciones de los derechos humanos más extendidas y generalizadas del mundo.

Se calcula que, a nivel global, casi una de cada tres mujeres han sido víctimas de violencia física y/o sexual al menos una vez en su vida.

Un estudio ONU Mujeres revela que en 2023, alrededor de 51.100 mujeres y niñas de todo el mundo murieron a manos de sus parejas u otros miembros de su familia. Es decir, se asesinó a una mujer cada 10 minutos.

Triste panorama

Se trata de una lacra que se ha intensificado en diferentes entornos, incluidos el lugar de trabajo y los espacios en línea, y se ha visto agravada por los conflictos…

¿Dónde está la solución?

Según los expertos, radica en acabar con la impunidad, adoptar y financiar planes de acción e invertir en soluciones que proponen los movimientos por los derechos de las mujeres.

En México, el problema no es menor. Según cifras oficiales, de 2018 a 2022 se registró un promedio de 10 mujeres asesinadas por día; en 2023 fueron 9 y a lo largo de este 2024, 10 mujeres murieron violentamente cada 24 horas.

¿Pero que se entiende por violencia contra la mujer?

La violencia contra ellas sigue siendo silenciada por un sistema que facilita la impunidad de los agresores, la estigmatización y la vergüenza de las víctimas.
Como es sabido, la violencia puede ser física, sexual o psicológica.
Según la Declaración de la ONU de 1993, la violencia contra la mujer abarca actos que causan daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico, así como amenazas, coacción o privación de la libertad, tanto en la vida pública como en la vida privada.

Es evidente que la violencia impacta la salud física, sexual y psicológica de las mujeres en todas las etapas de su vida, afectando su educación, empleo y oportunidades. Algunas mujeres y niñas, como aquellas en situación de vulnerabilidad o crisis humanitarias, migrantes, indígenas o con discapacidades, enfrentan mayor riesgo.

En resumen: la violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para la igualdad, el desarrollo y la paz, así como para el respeto de los derechos humanos.
Por ello la promesa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de no dejar que nadie se quede atrás, no podrá cumplirse sin primero poner fin a la violencia contra mujeres y niñas.

IGUALDAD SALARIAL, LA LUCHA DE PEDRO HACES

El diputado local, Pedro Haces Lago, no ha quitado el dedo del renglón, convencido de que el salario no puede depender del género.

Y en la búsqueda por erradicar la brecha salarial de género en México, el legislador presentó ante el Congreso de la Ciudad de México un punto de acuerdo para exhortar a los congresos locales a actualizar sus marcos normativos en favor de la igualdad salarial.
Argumenta que “mientras un hombre gana 100 pesos, una mujer recibe apenas 85 pesos por el mismo trabajo, injusticia debe terminar”. Subraya que es apremiante garantizar condiciones equitativas para las mujeres en el ámbito laboral.

Al fundamentar su punto de acuerdo, el diputado tlalpense sostuvo que este exhorto refuerza la iniciativa que presentó el pasado 29 de octubre para cerrar la brecha salarial en la Ciudad de México.

Recordó que su iniciativa, que actualmente se encuentra en comisiones para su dictaminación, tiene como propósito incluir la igualdad salarial como principio rector en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de la Ciudad de México, además de reconocer la diferencia salarial injustificada como una forma de violencia laboral.

Destacó, además, que esta medida no solo es una cuestión de justicia social, sino también de desarrollo económico, pues la desigualdad limita el potencial productivo del país.
Estableciendo así, dijo, “un paso crucial hacia la justicia social, mismo que considero debe replicarse en todos los estados de nuestra República, a efecto de que los marcos legales locales tengan como objetivo eliminar la desigualdad salarial que hoy se vive a lo largo y ancho de nuestro México”.

Durante su intervención, advirtió que, a nivel mundial, México ocupa el lugar 119 de 146 economías en el Índice Global de Brecha de Género del Foro Económico Mundial y presentó datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) que señalan que las mujeres en México ganan en promedio un 15% menos que los hombres, y en el sector informal, esta brecha puede superar el 20 por ciento.

PIDEN FIJAR EN LA LEY LA VIOLENCIA CLIMATICA

La diputada del Partido Verde, Claudia Morales, propondrá establecer en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de la Ciudad de México, la violencia climática, con la finalidad de visibilizarla y emprender acciones que permitan disminuir su impacto en las mujeres y niñas de la capital.

Mediante una iniciativa de reforma, la legisladora ecologista establecerá la violencia climática como aquella que deriva de las condiciones ambientales, ya que amplía las brechas de desigualdad en perjuicio de las mujeres y niñas, al generar conflictos y situaciones de inestabilidad que pueden dar lugar a mayores niveles de violencia de género en su contra.

Señaló que la violencia climática es considerada como una de las causas más significativas de lo que ONU Mujeres identificó en 2024 como “pobreza de tiempo de las mujeres”, ya que tiene graves consecuencias en materia de salud física y mental, y provoca la pérdida de oportunidades para disminuir las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres.

Asimismo, la vicepresidenta de la Comisión de Atención Especial a Víctimas del Congreso local, indicó que el Programa Ambiental y de Cambio Climático de la Ciudad de México, establece la necesidad de incluir un enfoque de género, ya que su impacto económico agudiza la pobreza de los hogares de la capital.

También resaltó la necesidad de reconocer esta modalidad de violencia en la ley, ya que ello permitirá garantizar la implementación de acciones que disminuyan su impacto negativo, “porque las niñas, mujeres jóvenes y embarazadas, son las más afectadas por el cambio climático”.

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