*Mbappe y bellingham se echan el equipo al hombro tras la ausencia de Vinicius jr por lesión
Por Yiram Anteliz
La noche del miércoles fue testigo de una exhibición futbolística sin precedentes en el Estadio Municipal de Montilivi, Real Madrid, liderado por el experimentado Carlo Ancelotti demostró su superioridad sobre Girona, imponiéndose por un contundente 3-0.
En el centro de la atención se encontraba Kylian Mbappé, delantero francés que había sido objeto de críticas y dudas en los últimos días. Sin embargo, Mbappé respondió a sus detractores con una actuación sublime coronada por un gol espectacular en el minuto 62.
La jugada que precedió al gol de Mbappé fue una obra maestra de la creatividad y la habilidad. Luka Modric mediocampista croata, envió un pase milimétrico que encontró a Mbappé en una posición ideal. El delantero francés no desaprovechó la oportunidad y con movimientos rápidos y precisos, definió con un potente derechazo que se coló en el fondo de la red.
El gol de Mbappé fue el broche de oro de una noche que había sido dominada por el Real Madrid desde el principio. Los goles de Jude Bellingham y Arda Güler habían sentado las bases para la victoria mientras que el tanto de Mbappé fue el coup de grâce que selló el destino del Girona.
La victoria del Real Madrid fue un testimonio de la fuerza y la cohesión del equipo. Ancelotti había preparado a sus jugadores para una noche de alta intensidad y ellos respondieron con una actuación que fue a la vez impresionante y convincente. El Real Madrid sigue siendo uno de los equipos más fuertes de LaLiga, y su victoria sobre el Girona fue un recordatorio de su potencial y su ambición.
