*En Guadalajara no solo suena un mariachi y no solo se disfruta del tequila; También se disfruta bocado a bocado de los extraordinarios sabores de un destino que mantiene viva una rica historia marcada por la presencia de diversas etnias indígenas, la influencia española y el proceso de mestizaje
Descubre este paraíso culinario del bajío, déjate atrapar por el sabor de mercados, fondas y pueblos con encanto que ofrecen una ruta gastronómica que cautiva con su autenticidad.
Si estás pensando en un verano gastronómico te invitamos a tomar en cuenta estas cuatro delicias que justificarán por sí solas un viaje a esta tierra generosa en sabores.
1. Capirotada: Un postre con alma
Más que un simple antojo de Cuaresma, la capirotada es una receta cargada de simbolismo y sabor. Se elabora con pan, piloncillo, frutas secas, canela, clavo y queso, logrando una mezcla que reconforta el cuerpo y el corazón.
¿Dónde la pruebo?
Mercado Alcalde, Guadalajara – En este mercado tradicional se preparan capirotadas como las de antes, ideales para quienes buscan autenticidad en cada cucharada.
2. Tejuino: Refrescante y ancestral
Esta bebida fermentada a base de maíz y piloncillo, servida con hielo y limón, es una alegría de las calles jaliscienses. Su sabor ligeramente ácido y dulce es perfecto para calmar la semilla y conocer un legado prehispánico que aún se saborea.
¿Dónde lo pruebo?
Plaza Principal de Tonalá – En este pueblo lleno de arte y cultura, los vendedores ambulantes preparan tejuino con recetas heredadas de generación en generación.
Carne en su jugo: Tradición en cada cucharada
Este platillo típico de Guadalajara combina carne de res, tocino, frijoles y especias en un caldo espeso y lleno de sabor. Se sirve caliente, con cebolla, cilantro y unas gotas de limón, logrando un platillo completo y reconfortante.
¿Dónde la pruebo?
Karne Garibaldi, Guadalajara – Un clásico local con fama internacional. Aquí se sirve una de las versiones más sabrosas y rápidas del estado.
Torta ahogada: La reina de la calle
Crujiente, picante y jugosa: así es la torta ahogada, un ícono culinario de la capital jalisciense. Se prepara con birote salado relleno de carnitas y se baña generosamente en una salsa de chile de árbol.
¿Dónde la pruebo?
Guadalajara, Don José el de la bicicleta, ubicado en la colonia Mexicaltzingo que es uno de los más antiguos en la ciudad y que sigue capturando la historia de la entidad.
Tlaquepaque, Pueblo Mágico – En sus callejones coloridos y terrazas vibrantes, se encuentran torterías tradicionales que dominan el arte de esta delicia callejera.
