*Encontraron sin vida el cuerpo de Luis Octavio Palomares, arbitro mexicano que se había notificado como desaparecido
Por Yiram Anteliz
La comunidad del fútbol mexicano se encuentra de luto tras la confirmación de la muerte de Luis Octavio Palomares Múgica, un joven árbitro con un prometedor futuro en el deporte. Palomares, de 32 años, había estado desaparecido desde el 10 de junio y su cuerpo fue encontrado sin vida en el estado de Querétaro.
Un Árbitro con Pasión y Dedicación
Luis Octavio Palomares era un árbitro con una gran pasión por el fútbol. Estudió la licenciatura en Diseño Gráfico y Animación en la Universidad Tecmilenio y se formó como árbitro profesional en la Escuela Nacional de Árbitros. Con una carrera en ascenso, Palomares había participado en partidos de Tercera División y categorías de Fuerzas Básicas de la Liga MX, demostrando su habilidad y dedicación en el campo de juego.
La Búsqueda y el Hallazgo
La desaparición de Palomares generó una gran conmoción en la comunidad futbolística y se inició una búsqueda intensiva para dar con su paradero. El presidente municipal de Calimaya se unió a la búsqueda y compartió información sobre Palomares en sus redes sociales, haciendo un llamado a la ciudadanía para que proporcionara cualquier dato que pudiera ayudar a encontrarlo. Desafortunadamente, la búsqueda terminó con la confirmación de su fallecimiento.
Un Legado en el Fútbol Mexicano
Aunque su muerte es un golpe para el fútbol mexicano, el legado de Luis Octavio Palomares perdurará en la memoria de aquellos que lo conocieron y trabajaron con él. Su pasión por el deporte y su dedicación como árbitro son un ejemplo para las futuras generaciones de árbitros y futbolistas.
La Investigación y el Duelo
La Fiscalía General del Estado de Querétaro investiga las circunstancias de la muerte de Palomares, sin indicios de violencia. La comunidad del fútbol mexicano se une en el duelo por la pérdida de este joven árbitro y espera que se haga justicia en este caso. La Federación Mexicana de Fútbol aún no se ha pronunciado sobre su fallecimiento.
