*El senador Manuel Añorve exige garantizar infraestructura, medicamentos y especialistas en todo el país
*Legislador guerrerense exigió a Morena que deje de dar la espalda a quienes claman por una segunda oportunidad de vida
En un país donde más de 18 mil personas esperan un trasplante de órgano o tejido, el gobierno federal permanece indiferente ante la crisis que atraviesan miles de pacientes. Esta omisión, que pone en riesgo el derecho a la salud y a la vida, motivó al Grupo Parlamentario del PRI (GPPRI) a presentar un punto de acuerdo en la Gaceta Parlamentaria de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, en el que se exige fortalecer la infraestructura, garantizar el abasto de medicamentos inmunosupresores y asegurar la equidad en el acceso a los trasplantes.
La propuesta de los senadores priistas incluye medidas urgentes como la creación de albergues para pacientes foráneos, campañas de donación, unidades móviles de trasplante y plazas para especialistas en los estados más abandonados.
El senador Manuel Añorve Baños, coordinador de los senadores del PRI, denunció con firmeza las deficiencias estructurales que afectan el derecho a la salud y a la vida de los mexicanos. “El gobierno de Morena está fallando en garantizar condiciones mínimas para que los trasplantes sean una realidad accesible, se trata de vidasde gente que en su mayoría son de escasos recursos”, sentenció el líder priista de la Cámara Alta.
Y fue más allá al exigir al Ejecutivo federal, a la Secretaría de Salud, al Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y a los gobiernos estatales que dejen de dar la espalda a quienes claman por una segunda oportunidad de vida.
“En el primer trimestre de 2025, mientras más de 15 mil pacientes esperaban un riñón, apenas se realizaron 353 trasplantes. ¿Qué están esperando para actuar?”, cuestionó con severidad.
Advirtió que en entidades como Oaxaca, Chiapas y Tlaxcala no existe un solo centro funcional de trasplante renal público en 2025. “Eso no es desigualdad, es abandono”, subrayó el legislador guerrerense.
Asimismo, denunció el desabasto de medicamentos inmunosupresores, esenciales para la supervivencia de personas trasplantadas, en instituciones como el IMSS y el ISSSTE desde finales de 2024. “Estamos hablando de rechazos de órganos, de hospitalizaciones evitables, de muertes que podrían prevenirse. El Estado mexicano no puede seguir siendo omiso”, advirtió.
A esto se suma la falta de quirófanos especializados, la ausencia de cuidados intensivos en hospitales de zonas marginadas y la escasez de especialistas. “¿Cómo puede un niño en una comunidad rural acceder a un trasplante si no hay infraestructura, no hay médicos y ni siquiera puede pagar el camión para llegar a la ciudad?”, cuestionó el líder de los senadores priistas.
De los más de 18 mil 800 pacientes en lista de espera, más de 2 mil 700 necesitan una córnea, y solo se realizaron 413 trasplantes de córnea en los primeros tres meses del año. Para Añorve, esta disparidad es prueba de un sistema colapsado: “México no está avanzando, está retrocediendo en materia de trasplantes”, puntualizó el legislador del estado de Guerrero.
