*Los cementeros cayeron goleados ante Seattle Sounders quienes metieron 7 goles en 45 minutos
Por Yiram Anteliz
La Máquina fue aplastada por el Seattle Sounders en la Leagues Cup y repitió su peor marcador en contra. Lo que parecía una pesadilla terminó convirtiéndose en otra mancha histórica para el club celeste.
Cruz Azul volvió a escribir una página negra en su historia. En una noche caótica en Estados Unidos, el conjunto cementero fue aplastado 7-0 por el Seattle Sounders en la Leagues Cup 2025, igualando así la goleada sufrida contra América en el Apertura 2022. Pero esta vez, el golpe fue más fuerte: ocurrió a nivel internacional y con todos los goles cayendo en el segundo tiempo, como si el equipo hubiera olvidado salir del vestidor.
El primer tiempo fue un espejismo. Ambos equipos salieron con pocas ideas y apenas unas cuantas aproximaciones sin peligro real. Parecía un partido parejo, casi aburrido. Pero tras el descanso, Seattle cambió el chip y se convirtió en una máquina demoledora. En apenas tres minutos del complemento, Yeimar Gómez conectó un cabezazo en un tiro de esquina y encendió la pesadilla.
Después vino la tormenta: Obed Vargas aprovechó el desorden para marcar el segundo; Jesús Ferreira y Osaze De Rosario no tuvieron piedad y aumentaron la cuenta. Luego, Pedro de la Vega firmó un doblete en cinco minutos que dejó a la defensa azul completamente borrada. Y por si algo faltaba, Tolo, al minuto 88, cerró la goleada con una jugada en la que tuvo tanto tiempo y espacio que bien pudo haber sacado una selfie antes de definir.
Lo que más dolió no fue solo el resultado. Fue la forma. Cruz Azul se deshizo, se quedó sin alma, sin reacción, sin ideas. Larcamón vio desde la banca cómo sus jugadores dejaban de competir, y la imagen que quedó para los aficionados fue la de un equipo superado en todos los sentidos.
Este 7-0 es ya la derrota más escandalosa de un club mexicano ante un rival de la MLS y la goleada más amplia en la historia de la Leagues Cup. Cruz Azul, además, queda prácticamente eliminado del torneo, sumido en otra crisis que no tardará en dejar consecuencias.
La Máquina volvió a chocar contra su propio pasado. Lo más preocupante es que parece no aprender de él.
