El que no debe estar nada tranquilo es el exgobernador, Héctor Astudillo Flores, tras la detención de Luis Alberto Hernández Santos, uno de sus presuntos operadores político y financieros, acusado de delincuencia organizada, lavado de dinero y trata de personas.
Se dice que la detención del ex colaborador de Astudillo es apenas el inicio de una serie de acciones para llegar al fondo de múltiples corruptelas cometidas durante su administración.
Pero lo más inquietante para Astudillo es que tras la detención de Luis Alberto Hernández se prendieron los focos rojos en las filas de Movimiento Ciudadano, partido político en el que Astudillo ha encontrado acomodo y hoy busca una diputación para él o para uno de sus hijos.
Así, con la detención de su ex operador, al ex gobernador de Guerrero se le complica el camino en sus aspiraciones políticas en el partido comandando por Dante Delgado donde lo menos que necesitan es lidiar con personajes negativos que han sido señalados de corrupcion y malos manejos presupuestales.
