Posición: Ex presidentes del INE e IFE, ex magistrados electorales, dirigentes políticos y académicos llamaron el domingo pasado a una reforma electoral que sea resultado de un debate plural e incluyente.
Los signatarios de un desplegado, consideraron que se debe promover una deliberación amplia, plural como un debate público que los incluya a todos y todas ellas.
Con un esfuerzo abierto y plural que busque preservar la integridad democrática, indica el pronunciamiento firmado, por los ex presidentes del IFE e INE, José Woldenberg, Luis Carlos Ugalde, el autor del fraude electoral de 2006, Leonardo Valdés y Lorenzo Córdova.
También se sumaron ex magistrados y juristas como María del Carmen Alanís y Diego Valadés; la ex candidata presidencial Xóchitl Gálvez; los ex dirigentes priistas, Dulce María Sauri y César Camacho Quiroz, así como intelectuales como Sergio Aguayo, que no desperdician la oportunidad de los reflectores.
“Nuestro llamado es claro: la reforma electoral debe discutirse en un debate y diálogo auténticos, con base en argumentos y propuestas, sin descalificaciones hacia nosotros u otros grupos, que sólo buscamos evitar ejercicios que simulan inclusión y defienden decisiones ya tomadas y rechazamos las expresiones que buscan dividirnos y confrontarnos”.
“Esta adhesión, confirma que la exigencia de una reforma construida con respeto y deliberación no es un asunto exclusivo del poder: es una demanda nacional creciente en la que debemos estar incluidos nosotros”, indica el mensaje.
El pronunciamiento establece seis principios fundamentales que, según ellos, debe contemplar la próxima reforma electoral: fortalecer la representación política, preservar la autonomía de los organismos electorales que realmente funcionen, garantizar que consejeros y magistrados sean designados con criterios amplios, mantener el padrón electoral bajo control de la autoridad electoral, asegurar un sistema eficaz de fiscalización y redefinir las reglas de las elecciones.
Los más de 100 firmantes convocan a ciudadanos, académicos y organizaciones a construir propuestas en torno a los ejes temáticos que plantean. “Ninguna reforma puede partir de cero. Es fundamental tomar en cuenta nuestra historia democrática en la búsqueda de su fortalecimiento y la construcción de nuevos consensos”, subraya el documento.
Entre otras cosas: El magnate Donald Trump, en clara violación a leyes estadounidenses, se benefició económicamente con sus dos presidencias. David Kirkpatrick, periodista de The New Yorker, se dio a la tarea de calcular sus enormes ganancias obtenidas a partir de que ocupa por segunda vez el cargo de Presidente de los EU.
Según el periodista el arte de robar desde la presidencia le permitió obtener un total de $3, 372 millones de dólares, a partir del 20 de enero de 2025, sin contar los beneficios económicos alcanzados durante su primer mandato ni los de sus hijos.
Las ganancias en su club privado de Golf en Mar a Lago le dejaron $125 millones de dólares; por sustraer mercancías y apoyos $127.7 millones de dólares; por su cargo de presidente logró inversiones en el Golfo Pérsico por $320 millones de dólares; por otros acuerdos en la península arábica obtuvo $105.8 millones de dólares; por el regalo que Qatar le hizo de un Jumbo jet obtuvo $150 millones de dólares; por un complejo hotelero que Trump esta construyendo en Hanoi obtendrá $40 millones de dólares; por los acuerdos judiciales formalizados con diversas empresas $91 millones de dólares; por su participación en la red Truth Social 25 millones de dólares; por su participación en la firma 1789 Capital $19.6 millones de dólares; por su participación en la firma N.F.T. $14.4 millones de dólares; por sus inversiones en tokens $412.5 millones de dólares; en cripto la moneda Golfo Pérsico $243 millones de dólares; por sus inversiones en la cripto moneda American Bitcoin $13 millones de dólares; por sus inversiones en la criptomonedas $1,300 millones de dólares y otras en criptomonedas Trump memecoins $385 millones de dólares sin contar los millones de dólares que obtendrá de aquí hasta el 20 de enero del año 2029, cuando concluya su segundo mandato, si es que no le sucede algo que le impida concluir.
En otras palabras, si Donald Trump concreta negocios desde su oficina de la Casa Blanca por $3,372 millones de dólares en tan solo siete meses, lo más probable es que seguirá forjando negocios a ese ritmo y para cuando concluya su mandato alcanzar un total de $26, 012 millones de dólares, aprovechando las ventajas que le da el ocupar el cargo de Presidente de los EU y sobre todo demostrando abiertamente que quien ocupe el cargo de Presidente y no sabe hacer negocios es un “estúpido”.
Falta saber que señala de todo esto la Constitución de los Estados Unidos y la Corte Suprema.
