Crawford (42-0) hizo historia al convertirse en el PRIMER boxeador en ser campeón indiscutido en TRES divisiones diferentes. Lo logró con decisión unánime: 116-112, 115-113, 115-113 en el Allegiant Stadium de Las Vegas ante 65,000 fanáticos.
La pelea fue una clase magistral de boxeo. Crawford, peleando como zurdo toda la noche, contragolpeó brillantemente a Canelo. En el sexto round conectó un gancho de izquierda que hinchó el ojo derecho del mexicano – el golpe más duro de la pelea.
El contraste económico fue brutal: Canelo cobró entre $100-150 millones mientras Crawford solo recibió $10 millones. «Lo hago por la oportunidad, por el legado», había dicho Bud antes de la pelea. Y vaya que valió la pena.
Canelo (63-3-2) mostró corazón de guerrero, especialmente en los últimos rounds intentando noquear, pero Crawford respondió cada ataque con combinaciones precisas. Los jueces vieron claro: Crawford dominó con su velocidad, defensa élite y timing perfecto.
«Canelo perdió antes, sabe cómo perder. Yo no», había dicho Crawford. Y cumplió. A los 37 años sigue invicto y ahora es dueño de los cinturones WBA, WBC, WBO e IBF. Netflix transmitió la pelea sin PPV adicional, marcando una nueva era en el boxeo.
