*En el Día Mundial de la Enfermera Neonatal, el área destaca con 40 profesionales especializadas en esta materia, cuya labor es clave para velar por la salud de las y los recién nacidos
El trabajo de las enfermeras y enfermeros neonatales es clave tanto en el monitoreo clínico como en la detección temprana de enfermedades mediante los tamices neonatales, resaltó la doctora Silvia Romero Maldonado, subdirectora de Neonatología del Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de los Reyes” (INPer).
En entrevista con motivo del Día Mundial de la Enfermera Neonatal, que se conmemora cada 15 de septiembre, la especialista afirmó que “la enfermera neonatal no solo cuida, también detecta y actúa de manera inmediata. Sabe dosificar medicamentos en bebés de apenas 600 gramos, manejar equipos de alta tecnología, orientar a los padres de familia y garantizar que cada tamiz se realice y registre correctamente”.
Dicha área está equipada con 16 camas de alta especialidad en terapia intensiva neonatal, ventiladores, monitores, bombas de infusión y tecnología de última generación que cumple con lineamientos internacionales en infraestructura, espacio y equipamiento.
Romero Maldonado explicó que el término neonato se refiere al bebé durante sus primeros 28 días de vida, etapa considerada como la más frágil y crítica en el desarrollo humano. En este periodo, la o el recién nacido se adapta a la vida fuera del útero; comienza a respirar por sí mismo, a regular su temperatura, alimentarse y desarrollar defensas contra infecciones.
La subdirectora de Neonatología del INPer agregó que cualquier complicación durante esta fase puede poner en riesgo la vida del recién nacido o dejar secuelas importantes, por lo que contar con equipos especializados y personal altamente capacitado como las enfermeras neonatales resulta indispensable.
Sostuvo, que en México a todos los recién nacidos, ya sean a término o prematuros, se les aplican cinco tamices neonatales: auditivo, visual, cardíaco, de cadera y metabólico, este último, el más amplio con el que se detectan alteraciones enzimáticas y metabólicas, lo que permite indicar un tratamiento oportuno.
La especialista subrayó que la mayoría de complicaciones neonatales están relacionadas con la salud materna, como la diabetes gestacional, preeclampsia, lupus, infecciones o problemas renales.
Enfatizó la importancia de un control prenatal adecuado: realizar ultrasonidos de primer y segundo nivel para identificar malformaciones, llevar un control metabólico para prevenir o atender oportunamente diabetes o hipertensión gestacional, evitar infecciones mediante chequeos médicos, higiene adecuada y atención dental, seguir una dieta balanceada rica en hierro, calcio y ácidos grasos omega 3 y 6, así como el planear con anticipación el lugar donde se atenderá el parto para asegurar la disponibilidad de servicios especializados.
La Secretaría de Salud reconoce la labor esencial de las y los enfermeros neonatales en la atención integral de recién nacidos especialmente de los prematuros y de aquellos que enfrentan complicaciones durante los primeros 28 días de vida.
