*Las embarcaciones internacionales con ayuda humanitaria para los palestinos fue interceptado por militares israelíes, mientras el genocidio continúa
Por Yiram Anteliz
La Marina de Israel interceptó este miércoles a varias embarcaciones de la Global Sumud Flotilla, un convoy con cientos de activistas internacionales que navegaba hacia Gaza con ayuda humanitaria. El operativo se produjo a unas 70 millas náuticas de la franja, en aguas internacionales, lo que ha provocado un fuerte debate sobre la legalidad de la acción. Las autoridades israelíes aseguraron que las maniobras fueron necesarias para evitar la entrada no autorizada a la zona de exclusión marítima que mantienen sobre Gaza.
Activistas detenidos y barcos desviados
Entre las embarcaciones interceptadas se encuentran los barcos Alma, Sirius y Adara, que fueron desviados hacia el puerto israelí de Ashdod. Decenas de activistas quedaron bajo custodia de las fuerzas israelíes, mientras que algunos podrían ser deportados en las próximas horas. Israel confirmó que todos los pasajeros “están seguros”, y difundió imágenes del abordaje para respaldar su versión de que no se empleó violencia excesiva.
Greta Thunberg entre los arrestados
La presencia de la activista sueca Greta Thunberg a bordo de la flotilla se convirtió en uno de los focos de atención mundial. Israel difundió un video donde se la observa rodeada de militares en la cubierta de uno de los barcos. De acuerdo con las autoridades, se encuentra en buen estado, aunque será procesada bajo la normativa israelí que regula intentos de violar el bloqueo marítimo sobre Gaza. Su detención ha generado reacciones inmediatas de organizaciones internacionales y políticos europeos.
Reacciones internacionales y condenas
El incidente provocó una ola de críticas. Turquía calificó la intercepción como un “acto de terrorismo de Estado” y exigió la liberación inmediata de los activistas. Desde España, el gobierno de Pedro Sánchez afirmó que la flotilla “no representaba ninguna amenaza” y pidió que se garantice la seguridad de los ciudadanos españoles que participaban en la misión. Organizaciones pro derechos humanos denunciaron que la operación israelí violó el derecho marítimo al producirse fuera de las aguas territoriales.
Debate sobre el bloqueo y la crisis humanitaria
Los organizadores de la flotilla sostienen que el objetivo de la misión no era solo llevar ayuda material —limitada en volumen—, sino sobre todo visibilizar la situación humanitaria de Gaza y desafiar un bloqueo que consideran ilegal. Israel, por su parte, insiste en que el cerco marítimo es una medida de seguridad contra Hamás y otros grupos armados. La confrontación en alta mar vuelve a poner en primer plano la tensión entre la seguridad que invoca Israel y la denuncia internacional por las condiciones de vida en Gaza.
