*El mejor jugador y deportista de la historia volvió a cargar en sus hombros a su selección
Por Yiram Anteliz
Cristiano Ronaldo volvió a vestirse de héroe en el empate 2-2 entre Portugal y Hungría, correspondiente a las eliminatorias rumbo al Mundial 2026. En una noche complicada para los lusos, el delantero del Al Nassr fue el gran responsable de que su equipo no se fuera con las manos vacías. Con dos goles —uno en el minuto 22 y otro al filo del descanso—, el capitán rescató un punto que mantiene a su selección en la cima del grupo, aunque con un sabor amargo.
Un inicio cuesta arriba para Portugal
El encuentro comenzó con un susto para los portugueses: Hungría se adelantó pronto gracias a un tanto de Attila Szalai, aprovechando una desconcentración defensiva. Portugal se mostró impreciso en la salida y sin claridad en ataque, pero el talento individual de Ronaldo cambió el rumbo. El primer gol llegó tras un remate certero dentro del área, y el segundo, justo antes del medio tiempo, con una definición que recordó por qué sigue siendo una leyenda viva del fútbol mundial.
La reacción húngara y el golpe final
A pesar de la remontada parcial, Portugal no logró controlar el juego en la segunda mitad. Hungría creció, aprovechó los espacios y encontró el empate en el tiempo agregado gracias a Dominik Szoboszlai, que silenció al público portugués. El 2-2 final reflejó la falta de solidez del equipo dirigido por Roberto Martínez, que dominó la posesión pero no supo cerrar el resultado.
Ronaldo, récord y liderazgo inagotable
Con su doblete, Cristiano Ronaldo alcanzó los 41 goles en partidos clasificatorios al Mundial, un nuevo récord en la historia del fútbol internacional. Más allá de las cifras, su actuación fue la de un líder que no se rinde, que empuja incluso cuando el equipo no encuentra su mejor versión. Portugal sigue al frente del grupo, pero el empate deja una lección clara: sin el ímpetu y la determinación de su capitán, la noche en Lisboa pudo haber terminado en derrota.
