¿Cambio de rostro?: El maestro Andrés Ángel Aguilera Martínez asumió la Justicia Administrativa de CDMX con la encomienda de revertir la imagen de opacidad que caracteriz a la institución. Para ello, su propuesta se basa en tres ejes: Digitalización y lanzamiento de TRIBU (asistente digital) como el programa “El Tribunal en tu Alcaldía” como una transparencia proactiva y la apertura de datos sobre sentencias para revertir el cerco de los «influyentes».
Ofreció Combatir a la corrupción Interna como fortalecer la vigilancia en las ponencias para agilizar los fallos. Sin embargo, el reto no es menor al heredar Aguilera Martínez un rezago de miles de expedientes paralizados por la Red Tape y la falta de personal especializado, además del desafío de desvincular al Tribunal de la percepción de ser un «brazo político».
Es importante señalar que el magistrado presidente es identificado como una figura cercana a CDMX, y en sintonía con su similar del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), lo que sugiere una búsqueda de homologación en los criterios de justicia administrativa a nivel nacional y local.
Medio siglo: Entre la aportación a la SCJN de la ministra Yasmín Esquivel y los grandes litigios el TJACDMX cumple medio siglo marcado por casos que definieron el urbanismo y las finanzas de la ciudad.
Los litigios más recurrentes fueron las clausuras de desarrollos inmobiliarios, multas de tránsito y, recientemente, las responsabilidades administrativas de servidores públicos. No se puede omitir la gestión de una antecesora de Aguilera Martínez la Doctora Yasmín Esquivel Mossa, quien instruyó acciones de modernización tecnológica inicial, pero también dejó una estructura que hoy es cuestionada por su cercanía con el poder ejecutivo.
Al respecto, la Jefa de Gobierno Clara Brigada y la presidenta del grupo parlamentario de Morena ante la 3 Legislatura CDMX Xóchitl Bravo expresaron que el Tribunal debe ser un «ente de justicia social» que no solo proteja a las empresas, sino principalmente a los ciudadanos frente a los abusos del pasado, respaldando la gestión de Aguilera Martínez como una «limpia necesaria» frente al poder descomunal de los «compadres y amigos » en Protección Civil.
En ese orden la diputada Liz Salgado puso el dedo en la llaga con un dato que da escalofríos: solo 5 de las 16 alcaldías de la CDMX tienen a gente realmente capacitada al frente de Protección Civil. Parece increíble, pero en CDMX que tiembla, se inunda y explota, estas áreas son empleadas como «premios de consolación» para pagar favores políticos. La propuesta de Salgado es de sentido común: si vas a ser el responsable de salvar vidas en una emergencia, debes tener título, certificaciones y al menos 6 años de experiencia. No basta con ser «amigo del alcalde».
Desenlace: El punto medio será profesionalizar o morir bajo una lógica así como el Tribunal está profesionalizando su atención con herramientas digitales y enfoque en derechos humanos, las alcaldías deben profesionalizar sus cuerpos de rescate como prevención mientras el Tribunal intenta avanzar hacia la modernidad, la seguridad física de nuestras familias se quede en manos de gente que está aprendiendo sobre la marcha.
La seguridad social para los trabajadores de Protección Civil también es un tema de justicia básica; no podemos pedirles que nos cuiden si el Estado no los protege a ellos.
En conclusión: La Ciudad de México de 2026 necesita funcionarios de carrera, no de ocasión. Ya sea para resolver un conflicto legal o para actuar frente a un sismo, el perfil técnico debe ganarle al perfil político. Al final lo que está en juego es nuestra vida y nuestro patrimonio.
*Ante el presidente de la Mesa Directiva de la III Legislatura CDMX, Jesús Sesma, su similar del TJACDMX, Andrés Ángel Aguilera Martínez, quien ofrece transparencia.
