*Debut catastrófico para Arbeola como director técnico merengue que hace cuestionarse si Xabi Alonso era realmente el problema
El Real Madrid ha tocado fondo. Lo que se vio hoy en el Carlos Belmonte no fue solo una eliminación de la Copa del Rey, fue una humillación en toda regla. El Albacete, con poco más que orden y orgullo, desnudó a un equipo blanco que hoy pareció un conjunto de patio de colegio. La derrota por 3-2 deja una conclusión clara: la crisis no era el entrenador, sino una directiva que tomó decisiones viscerales.
El debut de pesadilla para Arbeloa
Se esperaba un revulsivo y lo que encontramos fue un desierto táctico. Álvaro Arbeloa debutó de la peor forma posible, demostrando que el cargo de entrenador del Real Madrid le queda, de momento, inmenso. Su planteamiento fue terrible: un equipo sin ideas, lento en las transiciones y con cambios que nadie entendió. Si la intención era mejorar la imagen del equipo, Arbeloa logró lo contrario, firmando una de las peores actuaciones que se recuerden en la historia reciente del club.
Xabi Alonso no era el problema
Hoy quedó demostrado que el despido de Xabi Alonso fue un error histórico de la directiva. Mientras el tolosarra intentaba construir una estructura con sentido, los altos mandos del club prefirieron cortarle la cabeza para buscar un «golpe de efecto» con Arbeloa que ha terminado en desastre. El tiempo ha tardado apenas 90 minutos en darle la razón a Xabi: el problema no estaba en la pizarra del técnico anterior, sino en una plantilla acomodada y una gestión que parece no tener rumbo.
Una defensa que es un insulto al madridismo
Ver jugar hoy a la defensa del Real Madrid fue un suplicio. Sin alma, sin tensión y sin capacidad de marca, permitieron que un equipo de Segunda División les hiciera tres goles como si fueran conos. El tercer gol del Albacete en el descuento fue la culminación del esperpento: una falta de concentración impropia de profesionales que cobran millones de euros. La imagen de los centrales mirando cómo Jefté sentenciaba el partido quedará grabada como el símbolo de esta decadencia.
Directiva señalada: Caprichos que salen caros
La cúpula del Real Madrid es la gran responsable de este bochorno. Despedir a un entrenador con un proyecto serio como Alonso para poner a un debutante en medio de una crisis ha sido una apuesta suicida. El club se ha convertido en una trituradora de técnicos por caprichos de palco, y la eliminación de hoy es la factura que el fútbol les ha pasado. Han destrozado la estabilidad del equipo en la semana más crítica de la temporada.
