Europa envía tropas militares a Groenlandia tras amenazas de Donald Trump

*La tensión entre los hasta ahora países aliados de la OTAN crece cada vez más tras el enorme interés de Estados Unidos por Groenlandia

Por Yiram Anteliz

La geopolítica global ha dado un vuelco sísmico este 15 de enero de 2026. Lo que comenzó como una ambición retórica de la administración de Donald Trump por adquirir Groenlandia, ha escalado hasta convertirse en el mayor cisma militar dentro de la OTAN. Por primera vez en la era moderna, potencias europeas han desplegado tropas para proteger un territorio frente a las aspiraciones de su —hasta ahora— principal aliado: Estados Unidos.

El Despliegue de la «Resistencia Ártica»

En un movimiento coordinado que ha dejado atónitos a los analistas en Washington, Francia, Alemania, Noruega y Suecia han iniciado el envío de contingentes militares hacia la isla helada. Bajo la invitación formal de Dinamarca, estas naciones han activado una misión de «vigilancia y soberanía». Los primeros efectivos franceses ya han aterrizado en suelo groenlandés, mientras que la marina alemana y fuerzas especiales noruegas se posicionan para ejercicios de «disuasión» en aguas territoriales que Estados Unidos ahora considera vitales para su seguridad nacional.

La «Cúpula Dorada» de Trump vs. la Soberanía Europea

El detonante de esta crisis ha sido la insistencia de la Casa Blanca en que Groenlandia es «indispensable» para la construcción de su «Cúpula Dorada», un ambicioso escudo antimisiles. El presidente Trump ha elevado el tono, sugiriendo que el control de la isla no es una opción, sino una prioridad de supervivencia para EE. UU. Esta postura ha sido interpretada por Bruselas y Copenhague no como una oferta de compra, sino como una amenaza de anexión forzosa, rompiendo décadas de diplomacia y empujando a Europa a una postura de combate defensivo.

Dinamarca rompe con Washington

La Primera Ministra danesa, Mette Frederiksen, ha sido tajante al declarar que «Groenlandia no está en venta» y que cualquier intento de socavar su integridad territorial será visto como una agresión. El fracaso de las recientes reuniones en Washington entre representantes daneses y el vicepresidente J.D. Vance solo ha echado leña al fuego. Al no obtener garantías de respeto a la soberanía, Dinamarca ha optado por blindar la isla con el apoyo de sus vecinos europeos, creando un cordón militar que desafía directamente las bases estadounidenses ya existentes en la zona, como la estratégica Base Aérea de Thule.

¿El fin de la OTAN y el inicio de un conflicto armado?

La controversia radica en una pregunta que hace meses parecía absurda: ¿Se enfrentarían militarmente los Aliados? Expertos en seguridad advierten que la presencia de tropas de las principales potencias de la Unión Europea en un territorio que EE. UU. pretende controlar crea un escenario de «barril de pólvora». La cláusula de solidaridad de la UE ha sido invocada silenciosamente, y el servicio de inteligencia danés ya califica a la actual administración estadounidense no como un socio, sino como una «amenaza directa». Un error de cálculo en las gélidas aguas del Ártico podría desatar un intercambio de fuego entre buques de la OTAN.

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