*Con un Keylor Navas hecho muralla, los pumas lograron sacar los tres puntos de visitante ante tigres
Por Yiram Anteliz
La noche de ayer quedará marcada como el día en que los Pumas de la UNAM finalmente silenciaron el «Volcán». En un partido de alta tensión correspondiente a la Jornada 2 del Clausura 2026, el conjunto universitario dio el golpe más grande del torneo hasta ahora al vencer 1-0 a los Tigres de la UANL, rompiendo una racha de 12 años sin poder ganar en el Estadio Universitario.
Robert Morales y el gol que cambió la historia
El encuentro se definió al minuto 23, cuando el refuerzo paraguayo Robert Morales se estrenó como goleador auriazul. Tras una brillante pared con Jorge Ruvalcaba, Morales fusiló a Nahuel Guzmán para poner el único tanto del encuentro. Ese gol no solo significó tres puntos, sino que exorcizó los fantasmas de aquel lejano 25 de enero de 2014, la última vez que Pumas había salido con los tres puntos de San Nicolás de los Garza.
Keylor Navas: El muro costarricense en el arco
Si Morales puso el gol, Keylor Navas puso la victoria. El portero tico fue la figura absoluta del partido ayer, deteniendo al menos cuatro ocasiones claras de gol de los Tigres. Navas le robó el empate a Juan Brunetta y, en los minutos finales, voló para desviar un tiro libre de André-Pierre Gignac que amenazaba con entrar al ángulo. A pesar de terminar con un hombre menos tras la expulsión de Álvaro Angulo al 90+5’, la defensa dirigida por Efraín Juárez resistió los embates de una ofensiva regiomontana que no pudo encontrar la llave.
El fin de la «Paternidad» Regia
Con este resultado, Pumas no solo rompe la sequía de 12 años en el «Volcán», sino que le propina a los Tigres —actuales subcampeones— una derrota dolorosa frente a su propia gente. La estrategia de Juárez fue impecable, anulando a figuras como Diego Lainez y Marcelo Flores. Mientras la afición de Tigres abandonaba el estadio en silencio, los Pumas celebraron un triunfo que los catapulta anímicamente y les quita de encima el peso de una estadística que parecía eterna.
