*Vinicius JR remplazo los abucheos por aplausos en el Santiago Bernabéu tras dar un espectáculo ante el equipo francés
Por Yiram Anteliz
Se acabó la paciencia y empezó el fútbol. Tras semanas de dudas y un ambiente tenso en la grada, el Real Madrid ayer no solo ganó, sino que «borró» del mapa al Mónaco con un 6-1 que ya es histórico. Kylian Mbappé, el hombre bajo la lupa, solo necesitó 5 minutos para vacunar a su antiguo equipo. Con un doblete antes del descanso, el francés dejó claro que su compromiso no se negocia, aunque la grada aún mantiene un ojo crítico sobre su irregularidad en esta temporada.
Vinícius Jr. y la reconciliación del trueno.
Si Mbappé puso los goles, Vinícius puso el espectáculo y la polémica. El brasileño, que venía siendo objeto de murmullos por parte de los «insatisfechos» del Bernabéu, respondió con una asistencia de lujo y un golazo al ángulo que casi rompe la red. Su celebración, corriendo hacia el banquillo para abrazar a Arbeloa, fue un mensaje directo: el vestuario está blindado contra el ruido exterior. Ayer, «Vini» no solo jugó, dictó cátedra.
El factor Mastantuono y el «invitado» inesperado.
La gran sorpresa de la noche no fue el resultado, sino la confirmación de Franco Mastantuono como la nueva joya de la corona. El argentino anotó el tercer tanto, demostrando una madurez impropia para su edad. La nota discordante la puso la defensa, que en un exceso de confianza regaló el único gol del Mónaco tras un error infantil de Ceballos que Jordan Teze no perdonó. Un recordatorio de que, incluso en la gloria, este Madrid tiene grietas que corregir.
Clasificación y el «veneno» de la tabla.
Con este resultado, el Real Madrid escala a los 15 puntos y se mete de lleno en la pelea por el liderato directo de la Champions, actualmente dominado por el Arsenal con 21. La polémica ahora se traslada al futuro inmediato: ¿podrá el equipo mantener este nivel de efectividad sin piezas clave como Rüdiger o Alexander-Arnold? De momento, el Bernabéu ayer durmió tranquilo, pero la exigencia de la «Decimosexta» no permite siestas largas.
