*Un penal convertido en gol por Valverde en los últimos minutos le dio el empate a Uruguay ante los ingleses
*Noruega sin Halaand cayó derrotada ante los “leones” dirigidos por Ronald Koeman
Por Yiram Anteliz
La fecha FIFA de este viernes dejó emociones fuertes en distintos puntos de Europa, con partidos que, aunque amistosos, se jugaron con intensidad de competencia oficial. Inglaterra y Uruguay protagonizaron un cierre dramático en Wembley, mientras que Países Bajos y Noruega ofrecieron un duelo dinámico que terminó confirmando el buen momento neerlandés. Dos encuentros distintos, pero con un mismo sello: ritmo alto, tensión y selecciones afinando detalles rumbo al Mundial.
En Londres, Inglaterra empató 1-1 con Uruguay en un partido que fue de menos a más, pero que terminó convertido en un auténtico caos futbolístico en los minutos finales. El conjunto inglés, que había dominado largos tramos, encontró el gol al minuto 81 por conducto de Ben White, desatando la ilusión local. Sin embargo, cuando parecía que se llevaban la victoria, un penal en tiempo añadido cambió todo. Federico Valverde apareció con sangre fría para marcar el 1-1 definitivo desde los once pasos.
El empate dejó sensaciones encontradas: Inglaterra mostró intención, buscó el resultado y tuvo control en varios momentos, pero también evidenció problemas para cerrar los partidos. Uruguay, por su parte, resistió y terminó castigando en el momento clave. El cierre fue intenso, polémico y con decisiones arbitrales discutidas, lo que elevó aún más la temperatura de un partido que terminó siendo mucho más emocionante de lo esperado.
En Ámsterdam, el espectáculo también estuvo presente. Países Bajos derrotó 2-1 a Noruega en un partido que arrancó cuesta arriba, pero que terminó confirmando la capacidad de reacción del equipo dirigido por Ronald Koeman. Noruega sorprendió primero con gol de Andreas Schjelderup al minuto 24, obligando a los neerlandeses a tomar el control del juego desde temprano.
La respuesta fue contundente: el empate llegó antes del descanso gracias a Virgil van Dijk, y en la segunda mitad Tijjani Reijnders firmó el 2-1 definitivo. A partir de ahí, Países Bajos dominó el ritmo, gestionó la ventaja y dejó claro que es un equipo sólido, con variantes ofensivas y carácter para darle vuelta a partidos complicados.
La jornada dejó una conclusión clara: aunque sean amistosos, el nivel competitivo está por las nubes. Inglaterra sigue mostrando una cara ambiciosa pero irregular, Uruguay confirma su carácter competitivo, y Países Bajos levanta la mano como una selección en forma. El camino al Mundial está cada vez más cerca, y partidos como los de hoy demuestran que nadie está dispuesto a regalar nada.
