*Con bloqueo de cuentas, SCJN confirma persecución y caída de inversión
Por Miguel A. Rocha Valencia
Sin medir consecuencias sino simplemente obedecer el mandato de la 4T, seis ministros de la nueva Corte de Justicia de la Nación convirtieron a la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda en juez de horca y cuchillo.
Y si no tomaron en cuenta criterios jurídicos, esos seis ministros tampoco midieron las consecuencias financieras e incluso políticas de su determinación y en su ignorancia o servilismo propinaron un duro garrotazo a la inversión que ya de por sí, no fluye por parte del sector privado.
Al mismo tiempo dejaron abierta la puerta a la persecución política, porque curiosamente quienes serán cuestionados en cuanto al origen de sus dineros, no serán los destacados miembros de la 4T que se distinguen por sus grandes habilidades financieras que los lleva a convertirse en multimillonarios en muy corto tiempo.
A ellos, nadie les va a decir nada, especialmente si se apellidan López y menos aun si son Beltrán o pertenecen a esas “distinguidísimas” familias de neomultimillonarios tabasqueños surgidos a la sombra de La Chingada aunque su epicentro esté en Chiapas.
Caso más cercano, el de Juan Carlos Guerrero Rojas que en el sexenio pejista recibió más de cuatro mil millones de pesos en contratos y su esposa, Virginia Guillén Avalos con 38 mil pesos mensuales de sueldo con auxiliar en Pemex, logró comprar inmuebles y autos “fuera de su alcance” salarial. Con ello les alcanzó para una “fiestecita” de 15 años, de varios millones de pesos.
La UIF ha demostrado que está convertida en instrumento de castigo y persecución contra los “enemigos” de la 4T , es un organismo que ha servido para amenazar y chantajear a políticos, empresarios y periodistas, entre otros que se han doblado no sólo ante el amago de bloquearles sus cuentas o iniciarles carpetas de investigación, sino también para ser exhibidos en sus haberes aunque sean bien habidos, eso sí, en mancuerna con el SAT.
Esa UIF que en manos de Pablo Gómez, sirvió para hacer público que hay periodistas que viven bien, exhibirlos como millonarios y ponerlos en riesgo de víctima de algún delito, pero no sirvió para que desde Estados Unidos se denunciara que se “le escaparon” lavadoras oficiales de dinero como Casa de Bolsa Vector, a la que ni siquiera se investigó en México y la dejaron “desaparecer” sin tocarla con una averiguación previa especialmente a su dueño, el exencargado de la Ofician de la Presidencia del tabasqueño dueño de la 4T y extitular del ejecutivo, Alfonso Romo, a pesar de que por ahí pasó dinero del odiado Genaro García Luna.
La acusación tuvo que llegar desde el Departamento del Tesoro de estados Unidos y en ningún momento se pudio desvirtuar. Hopy los activos están en manos d otro banco, pero no se hizo investigación, “se le olvidó” al también multimillonario Pablo Gómez, a quien como a Adán Augusto López, tuvieron que cambiar de lugar para bajarles el perfil y los reflectores.
Ahora la cosa se pone peor porque se le dan garras y colmillos a la UIF o mejor dicho al Ejecutivo federal porque es obvio, la Unidad de Inteligencia Financiera no se maneja sola y aunque debe observar parámetros internacionales, se sabe por sus hechos que responde a consignas del Ejecutivo.
Ahora ante cualquier sospecha de lavado o financiamiento al terrorismo, se van a embargar cuentas, siempre y cuando sea de algún opositor porque es obvio que a los de casa no se les va a tocar, ya que, si se buscan fortunas inexplicables o mejor dicho explicables por la cantidad de podredumbre que acumulan, tendrían qué iniciar con distinguidísimos dirigentes de Morena y aliados. O por lo menos a los del fiestón de 15 años.
Esto también traerá como consecuencia que inversionistas cuiden más su dinero o por el contrario, a través de la UIF se les obligue a “colaborar” con la 4T como los pases de charola que acostumbraba el anterior inquilino o ¿dueño? Del palacio Nacional.
La misma Yasmín Esquivel Mossa puso en tela de juicio la determinación de sus otros seis colegas, algunos de los cuales como Lenia Batres y familia, podrían ser de los primeros en ser señalados por la UIF, si ese fuera el caso, pero como ya se dijo, a los de casa no se les toca, es parte de las contraprestaciones de la fidelidad y obediencia a los lacayos cuatroteros.
Y si algo hiciera faltara, los “bloqueados” por la UIF, tendrían que buscar amparo justo de donde salió la orden al verdugo, la Suprema Corte de Justicia. Estamos fritos.
