Por José Vilchis Guerrero
Luego de confirmar que sigue abierto el expediente de la masacre en San Fernando, Tamaulipas, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que ayer envió al Senado de la República el documento de aprobación del Ejecutivo para que las desapariciones forzadas en México puedan ser investigadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En conferencia de prensa en Palacio Nacional agregó que también la ONU podrá revisar desaparición por defensa de los derechos humanos. El objetivo es que la ONU intervenga sin ninguna limitación y se pueda garantizar el respeto de las garantías en todos los grupos de la sociedad.
“Esto no se había aceptado por parte de México, que pudiese intervenir la ONU en estos casos», dijo.
En este contexto, indicó que sigue abierta la investigación de la masacre de San Fernando, Tamaulipas, en donde fueron masacradas 72 personas. Es Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, de la Secretaría de Gobernación, el que está al frente de la investigación, informó.
«Están abiertas las investigaciones, son hechos muy lamentables, en efecto fue una masacre hace 10 años de migrantes y tenemos que seguir con la investigación, ahora no se protege a nadie, no hay impunidad». Entre los 73 muertos, había migrantes nacionales, indocumentados centroamericanos y personas con ciudadanía estadounidense, documentó.
López Obrador salió al paso de las críticas que se han suscitado por las intervenciones de la Guardia Nacional en las fronteras sur y norte, por detener a inmigrantes que pretenden cruzar hacia México o a Estados Unidos, pero lo hacen para evitarles más adelante los riesgos que corren al arriesgar la vida en condiciones hostiles.
El presidente indicó que por ello se tomaron acciones en la frontera sur de México y aunque la acción fue muy cuestionada, hoy ya no ocurre esto con tal frecuencia.
Aprovechó para comentar un caso que se denunció en El Universal de un posible delito cometido por un miembro del Ejército al rematar a un herido, y que se actuó supuestamente cuando se le ordenó que lo rematara. “Hoy mismo di instrucciones para que se investigue en la Secretaría de la Defensa Nacional, porque no vamos a permitir esos actos. Por eso había tasas de mortalidad elevadas durante los dos primeros años del sexenio de Felipe Calderón, en que hubo más muertos que heridos y detenidos en enfrentamientos”, comentó.
