Muy lamentable lo que pasa ahora mismo en la Asociación de Scouts de México, pues el sábado un grupo de jóvenes tuvo que manifestarse a las afueras de la oficina nacional de esa organización, en la esquina de las calles de Córdoba y Durango, en la colonia Roma de la CDMX, para que las dejaran de ignorar, pues son ya varias denuncias de integrantes adultos en esa organización que han violado, acosado y de diversas formas abusado sexualmente contra jóvenes y niñas.
Lo más triste es que esas niñas se vean obligadas a manifestarse para tratar de que sus denuncias sean atendidas, pues el Jefe Scout Nacional, Pedro Díaz Maya y su director Nacional de Gestión y Desarrollo Institucional, Carlos Ricardo Ramírez Venegas, hacen todo lo posible por enviar a la congeladora las denuncias al respecto, desgastando a las víctimas, retando su paciencia, ignorando sus reclamos de justicia, intentando no poner orden a esos delicados asuntos, omitiendo sus responsabilidades, permitiendo que los agresores continúen en esa asociación y victimizando así de nueva cuenta a las afectadas de tan atroces actos.
Las niñas que se manifestaron mostraron los uniformes que portaban cuando fueron violadas, muestran las camisolas de todos colores: la amarilla, es decir, tenían menos de 10 años de edad cuando les destruyeron la vida; la verde, lo que significa que tenían menos de 15 años de edad cuando fueron violentadas; la azul, lo que implica que tenían menos de 18 de edad; y la roja, es decir, tenían menos de 22 años de edad cuando perpetraron contra ellas el atroz delito.
