Sonideros levantan la voz desde Faro Aragón para buscar su reconocimiento y regulación

*Desde el recinto capitalino los gestores musicales abordan la necesidad de reconocer la importancia social de esta práctica cultural que busca su consideración como Patrimonio Cultural Inmaterial del país

*Sonido La Changa hará un homenaje a los sonidos del barrio este sábado 20 de agosto a las 17:00 horas

Con un llamado a la sociedad para reconocer la importancia del oficio musical en la reconstrucción del tejido social y a las autoridades para su regulación y reconocimiento, la Fábrica de Artes y Oficios (FARO) Aragón, realizó este martes el segundo Foro de Reivindicación Sonidera, en el marco de las actividades festivas por su VI aniversario.

“Parte de nuestro festejo es apegarnos mucho a las tradiciones, al barrio y estar en contacto con él, porque nosotros trabajamos allá fuera justo con la gente y el espacio está abierto para la educación colectiva”, compartió Daniela Silva Fuentes, moderadora de la charla y responsable del recinto de la Secretaría de Cultura capitalina.

El encuentro contó con la participación de David Mendoza, de Sonido Retro y Gabriel, de Sonido Inmensidad, en compañía de Luis Romario Reséndiz Ríos, gestor de eventos tradicionales de la zona de Martín Carrera y José Daniel Tepos Vázquez, subdirector de actividades culturales y turismo de la alcaldía Gustavo A. Madero.

Al recordar el surgimiento de los sonideros hace siete décadas en la Ciudad de México, David Mendoza subrayó sus inicios como prácticas culturales surgidas en entornos de marginalidad, que permitían la posibilidad de amenizar las fiestas y reconocer a los diversos personajes del barrio con los tradicionales saludos, y ahora promueven la cohesión social y, sobre todo, se ha vuelto una fuente de sustento que debe ser regulada.

 “A la par que exigimos ser reconocidos entendemos que esto implica responsabilidades”, expuso Mendoza, quien aseguró que los principales conflictos con las autoridades radican en los horarios, cantidad y tipo de equipo, transportes, aforo y consumo de bebidas alcohólicas, medidas que, indicó, deben ser reguladas con el desarrollo de una tipología de estos eventos en el espacio público.

El gestor musical cuestionó que este ejercicio no esté considerado en el Reglamento para los trabajadores no asalariados de la ciudad ni en la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, producto de una regulación enfocada para prohibir, que la actual ciudad Innovadora y de Derechos busca, de la mano de esta dependencia cultural, trabajar en la promulgación de esta práctica como Patrimonio Cultural Inmaterial del país.

Ante una Constitución local liderada por los derechos culturales, Mendoza enfatizó el impacto cultural de este oficio no sólo por la derrama económica que genera, sino también por su arraigo identitario, impulso a la creación de los clubes de baile y la preservación de una cultura musical que trasciende generaciones.

 “El movimiento sonidero ha permitido que los géneros musicales de Guatemala para abajo sigan vivos y en el gusto de millones de personas a lo largo y ancho del país, y más allá, porque son ritmos o géneros que no son actuales, como Frankie Ruiz, Héctor Lavoe y Rufo Garrido, pero que la gente pide como si recién se hubieran estrenado esas canciones”, compartió.

Gabriel, de Sonido Inmensidad, explicó que esta práctica cultural no promueve la violencia, y por el contrario ha servido para generar unión entre los barrios, tal como lo ejemplifica el lema de este aniversario “6 Años, retumbando con el Barrio”, que busca la cohesión social y requiere, de manera urgente, alejar al oficio de diversos estigmas sociales.

 “Nosotros descubrimos que la música era la herramienta perfecta para reconciliar la bronca entre los barrios, esta calle contra esta calle ¿Qué hace el sonido? Unir a la banda. Entonces, la música era la única forma de reconciliar y la receta era el amor”, reveló el sonidero.

Y agregó: “El sonido ha sido nuestro psicólogo para restaurar partes de nuestro corazón y pensamiento, para salir de la tristeza y convivir respetándonos y admirándonos sin necesidad de fechas especiales”.

Al destacar que la del movimiento sonidero es una lucha de resistencia por el derecho a la ciudad y a la democratización del espacio público, Tepos Vázquez resaltó el “Homenaje a los sonidos del barrio”, que contará con la participación de diversos representantes liderados por Sonido La Changa y Sonido Retro, este sábado 20 de agosto a las 17:00 horas.

El recinto celebra su oferta formativa con la que busca contribuir al fortalecimiento del tejido social, la recuperación de la memoria colectiva, el quehacer comunitario, la resignificación del espacio común y la promoción de la equidad de género para desaprender y reaprender las formas de vincularnos a través de las tradicionales fiestas y elementos identitarios de Aragón.

La FARO Aragón, integrante de la Red de FAROS de la Secretaría de Cultura capitalina, está ubicada en av. 517 s/n, San Juan de Aragón, Sección I, alcaldía Gustavo A. Madero.

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