*El astro portugués superó la cifra multimillonario de un billón de dolares gracias su exorbitante contrato en Arabia Saudita
Por Yiram Anteliz
Cristiano Ronaldo, estrella del Al Nassr y leyenda del fútbol mundial, ha alcanzado un nuevo hito fuera de las canchas: convertirse en el segundo jugador más millonario del mundo, solo por detrás de Faiq Bolkiah, heredero de la familia real de Brunei. Con una fortuna que supera los mil millones de dólares, el portugués consolida su estatus no solo como referente deportivo, sino también como ícono empresarial y mediático.
Un patrimonio construido con goles y negocios
A diferencia de Bolkiah, cuya riqueza proviene de su linaje, el caso de Cristiano Ronaldo es distinto. Su fortuna se ha forjado a través de salarios históricos en clubes como Real Madrid, Juventus, Manchester United y ahora Al Nassr, además de contratos publicitarios multimillonarios con marcas globales. A ello se suman inversiones en el sector hotelero, la moda, gimnasios y hasta su propia línea de productos.
El impacto del contrato en Arabia Saudita
El fichaje de Ronaldo por el Al Nassr marcó un antes y un después en la economía del fútbol. Su contrato, valuado en más de 200 millones de dólares anuales entre salario e incentivos, lo catapultó al selecto grupo de deportistas con patrimonio neto superior al billón. Este acuerdo, considerado el más lucrativo en la historia del deporte, reforzó su figura como referente del marketing deportivo y potenció la expansión global de la liga saudí.
Entre la gloria deportiva y el legado financiero
Con 40 años en el horizonte y aún vigente en la élite, Cristiano Ronaldo no solo compite por títulos en el terreno de juego, sino también por mantenerse como uno de los atletas más influyentes y rentables de todos los tiempos. Hoy, el portugués se ubica como el segundo futbolista más rico del planeta, únicamente superado por el bruneano Faiq Bolkiah, demostrando que su nombre trasciende más allá del césped y se convierte en símbolo de éxito en todas las dimensiones.
