Los tiempos de cuaresma han llegado, y con ella esos días de pausa, tradición y por supuesto, de antojos. La cuaresma es una temporada que saben distinto, que encuentran en el mar su fuente de inspiración, y qué mejor escenario para disfrutarla que la exclusiva Riviera Diamante Acapulco, donde la brisa, el sol y la gastronomía se convierten en el pretexto perfecto para escaparse y reconectar.
En Grupo Mundo Imperial, la temporada cobra un sabor especial, con esa gran oferta culinaria distribuida en sus emblemáticas propiedades, celebran lo mejor de la cocina del mar con propuestas frescas, creativas y profundamente ligadas al espíritu del destino. Aquí, cada platillo cuenta su propia historia, ya sea de tradición, innovación, pero sobre todo, de placer.
Pero el deleite va mucho más allá de la mesa, en el Hotel Princess Mundo Imperial es adentrarse en un ícono de Acapulco, su inconfundible arquitectura en forma de pirámide y sus exuberantes jardines convierten cada recorrido en un momento memorable. Sus extraordinarias albercas, la privilegiada Playa Revolcadero y la calidez de su servicio hacen de cada día una experiencia que combina descanso, diversión y contacto con la naturaleza.
Desde desayunos frente al océano hasta cenas bajo un cielo estrellado, la experiencia gastronómica se convierte en uno de los grandes motivos para elegir hospedarse en este paraíso. Y si hay un lugar donde la magia sucede con particular encanto, es en el Beach Club del Hotel Princess Mundo Imperial, donde los sabores tropicales se transforman en auténticas memorias.
Como muestra de esta exquisita propuesta, compartimos una de sus recetas más célebres; camarones al coco, un platillo que captura la esencia de Acapulco en cada bocado; crujientes, frescos y con ese toque dulce que evoca la alegría del Pacífico guerrerense.
