*El astro portugués vuelve a perder un campeonato internacional con el Al-Nassr
por Yiram Anteliz
Otro golpe durísimo para el palmarés asiático de Cristiano Ronaldo. El astro portugués se quedó nuevamente a las puertas de la gloria continental luego de que el Al-Nassr cayera derrotada por 1-0 ante el Gamba Osaka de Japón en la gran final de la AFC Champions League Two 2025-26, disputada a partido único en el Alawwal Park de Riad. El revés prolonga la sequía de grandes títulos oficiales para el delantero luso desde su sonado desembarco en el fútbol de Arabia Saudita a finales de 2022.
El zarpazo japonés que congeló el Alawwal Park
El encuentro definitivo estuvo marcado por la tensión y el desgaste físico que arrastraba el conjunto de Riad. La paridad se rompió de forma definitiva al minuto 29 de la primera mitad, cuando el atacante Deniz Hümmet aprovechó una gran jugada colectiva para batir las redes del Al-Nassr y adelantar al Gamba Osaka. El gol de la escuadra nipona obligó a los locales a volcarse con todo al ataque, pero la férrea e impecable organización defensiva japonesa terminó siendo una muralla insalvable durante el resto del compromiso.
Asedio sin puntería y la mala fortuna de CR7
A pesar de contar con un arsenal ofensivo de lujo que incluyó a figuras de la talla de Sadio Mané, Kingsley Coman y João Félix —quien se mostró como el jugador más incisivo del equipo—, la brújula del gol falló por completo para los dirigidos por la escuadra de Riad. El propio Cristiano Ronaldo dispuso de varias oportunidades claras: un mano a mano detenido por el arquero Rui Araki en la primera mitad, un cabezazo que pasó rozando el poste y un disparo desviado sobre la hora en el minuto 86. La frustración aumentó cuando un remate de João Félix se estrelló directamente en el metal a falta de quince minutos para el silbatazo final.
El contraste de dos realidades y lo que viene
Con el pitazo final decretando el 1-0 definitivo, las cámaras captaron la imagen de un Cristiano Ronaldo visiblemente devastado y superado por la decepción. Mientras el Gamba Osaka celebraba con euforia su segundo gran campeonato continental en Asia (sumado a su corona de la Champions League Élite en 2008), el Al-Nassr se vio obligado a digerir un trago muy amargo ante su propia afición. Al «Bicho» no le quedará más tiempo para lamentaciones; el equipo deberá sacudirse rápido el polvo para enfocarse de lleno en el cierre de la Saudi Pro League, donde un tropiezo podría dejarlos definitivamente con las manos vacías esta temporada.
