Segunda opinión médica evita cirugía y abre el debate sobre la medicina centrada en el paciente

*Promueven ONU DHCO, Edmundo Enciso, Livia Villar y Beatriz de la Rosa una mayor conciencia sobre la importancia de las segundas valoraciones médicas

La experiencia vivida recientemente por el empresario y promotor de causas sociales Edmundo Óscar Enciso Villarreal reabre una discusión cada vez más relevante en el sector salud: la necesidad de que los pacientes busquen una segunda opinión médica antes de someterse a procedimientos invasivos que podrían no ser indispensables.

Tras sufrir una lesión en el hombro y brazo izquierdos, Enciso recibió inicialmente diagnósticos que apuntaban a una intervención quirúrgica como única alternativa de tratamiento, con un procedimiento que representaba una inversión muy costosa, además de los riesgos inherentes a cualquier cirugía, tiempos de recuperación prolongados y posibles complicaciones posteriores.

Sin embargo, antes de tomar una decisión definitiva, solicitó una nueva valoración con los médicos especialistas en Medicina de la Actividad Física y Deportiva, Héctor Cristóbal, Jaime Solís y Omar Barreto, quienes después de una evaluación integral determinaron que existían elementos clínicos suficientes para intentar un tratamiento conservador basado en rehabilitación especializada.

A pocas semanas de haber iniciado el programa terapéutico, Enciso reporta una mejoría significativa en movilidad, dolor y funcionalidad, sin necesidad de ingresar a quirófano.

«Lo que más me llamó la atención no fue solamente que me ofrecieran una alternativa menos invasiva, sino encontrar profesionales jóvenes que ponen por delante la salud del paciente antes que cualquier interés económico», señaló.

Los especialistas explican que muchas lesiones musculoesqueléticas pueden responder favorablemente a programas de rehabilitación cuando son evaluadas adecuadamente y se consideran las condiciones particulares de cada persona.

«No se operan estudios de imagen; se operan pacientes», explica el doctor Héctor Cristóbal, quien durante varios años colaboró en el Instituto Nacional de Cancerología. «La resonancia magnética es una herramienta muy valiosa, pero siempre debe interpretarse dentro del contexto clínico del paciente y acompañarse de una evaluación integral».

Tanto Cristóbal como Solís sostienen que una parte importante de su trabajo consiste en determinar cuándo una cirugía es realmente necesaria y cuándo un tratamiento conservador puede ofrecer resultados similares o incluso superiores en términos de recuperación funcional y calidad de vida.

Su modelo de atención incorpora una visión multidisciplinaria que incluye medicina deportiva, rehabilitación física, nutrición, psicología, evaluación cardiopulmonar y seguimiento clínico integral, con el objetivo de atender no sólo la lesión, sino también los factores de salud que pueden influir en la recuperación.

«Muchas veces una lesión no mejora porque existen otros problemas de fondo como diabetes, hipertensión, obesidad o alteraciones metabólicas que afectan los procesos de reparación del organismo», explica el doctor Jaime Solís, egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León y especialista en Medicina del Deporte.

Ambos médicos desarrollaron parte de su experiencia profesional en instituciones de alta especialidad como el Instituto Nacional de Cancerología o el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, donde participaron en programas de rehabilitación para pacientes con cáncer de mama, colon, próstata o problemas con el aparato respiratorio, además de actividades de investigación y docencia.

La experiencia de Enciso Villarreal ha motivado también el respaldo de la Asociación Civil Organizaciones Nacionales Unidas por los Derechos Humanos y Comunidades Originarias (ONU DHCO), encabezada por Livia Villar y como embajadora del organismo Beatriz de la Rosa, para impulsar una mayor conciencia sobre el derecho de los pacientes a recibir información completa, transparente y basada en evidencia científica antes de tomar decisiones sobre su salud.

Para Livia Villar, el acceso a diagnósticos responsables y a segundas opiniones forma parte del derecho humano a la salud, particularmente en un contexto donde los pacientes enfrentan decisiones médicas complejas y tratamientos de alto costo.

«Los pacientes deben sentirse acompañados, informados y empoderados para tomar decisiones sobre su propio cuerpo. La salud no puede reducirse a una transacción comercial», señaló Beatriz de la Rosa.

Por su parte, Edmundo Enciso considera que su experiencia puede servir para que más personas conozcan la importancia de preguntar, informarse y buscar alternativas antes de aceptar procedimientos invasivos.

«Las cirugías son extraordinarias cuando realmente se necesitan. Pero cuando existen otras opciones médicamente válidas, el paciente tiene derecho a conocerlas. Mi caso me permitió descubrir a profesionales comprometidos con una medicina ética, humana y basada en evidencia, y creo que vale la pena compartirlo», concluyó.

La experiencia pone sobre la mesa una reflexión cada vez más vigente en el sector salud: la mejor medicina no siempre es la más costosa o la más compleja, sino aquella que coloca al paciente en el centro de las decisiones y utiliza la ciencia para ofrecer la alternativa más adecuada para cada caso.

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