Terremoto de 7.8 devasta Filipinas, activando alerta de tsunami y dejando al menos 36 fallecidos

*Fuerte terremoto provoca masiva destrucción de viviendas al sur de Mindanao, Filipinas

Por Yiram Anteliz

Un potente terremoto de magnitud 7.8 con epicentro en el mar sacudió la costa sur de la isla de Mindanao a las 07:37 horas locales del lunes 8 de junio de 2026. El movimiento telúrico, originado por una falla de empuje en la fosa de Cotabato a una profundidad de aproximadamente 55 kilómetros, causó pánico generalizado en la región de Soccsksargen, forzando a miles de residentes a evacuar sus hogares en plena mañana. Las autoridades sísmicas locales (PHIVOLCS) calificaron el evento como uno de los más destructivos que ha golpeado al país en las últimas cinco décadas.

​El saldo preliminar de las autoridades de defensa civil confirma la muerte de al menos 35 personas, más de 200 heridos y al menos 12 personas desaparecidas. La provincia de Sarangani fue una de las más golpeadas debido a un deslave en la localidad montañosa de Glan que sepultó varias viviendas, cobrando la vida de 13 aldeanos. Por su parte, la ciudad portuaria de General Santos reportó 11 fallecimientos derivados del colapso parcial de estructuras comerciales, entre ellas un edificio que albergaba un restaurante de comida rápida y una estación de radio local, donde los equipos de rescate continúan removiendo escombros.

​La alerta de tsunami asociada al sismo generó la evacuación inmediata de comunidades costeras en nueve provincias del sur del archipiélago. Estaciones de monitoreo registraron olas de hasta 1.5 metros de altura en las localidades de Kiamba y Maasim, provocando daños materiales en viviendas vulnerables construidas sobre pilotes. Aunque la amenaza disminuyó y los avisos de tsunami se levantaron por la tarde, el impacto también encendió alertas preventivas en naciones vecinas del Pacífico como Indonesia, Palaos y el sur de Japón, donde se detectaron variaciones menores en el nivel del mar.

​El desastre coincidió de manera crítica con el primer día del ciclo escolar en la región de Mindanao, lo que afectó de manera directa a más de 3.2 millones de estudiantes. El gobierno filipino decretó el estado de alerta roja y suspendió las clases en más de 6,200 planteles educativos para evaluar la integridad estructural de las aulas. Mientras el presidente Ferdinand Marcos Jr. coordina las brigadas de emergencia, el país enfrenta un panorama complejo debido a más de 180 réplicas registradas, incluyendo un fuerte sismo secundario de magnitud 6.5, que mantiene en vilo las labores de rescate y la restauración de los servicios de energía y telecomunicaciones.

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