*El estudio identifica que los parques industriales concentran una alta participación de mujeres trabajadoras, particularmente en sectores manufactureros, electrónicos, textiles y de exportación, pero presentan una oferta limitada de infraestructura de cuidados cercana y accesible
*La investigación documenta que la falta de servicios de cuidado y los largos tiempos de traslado generan costos económicos para las empresas, incluyendo mayor rotación laboral, ausentismo y dificultades para retener talento especializado
*De acuerdo con el análisis presentado, incorporar infraestructura de cuidados en parques industriales y Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar puede generar economías de escala y reducir costos para las empresas, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas que no podrían ofrecer estos servicios de manera individual
La Secretaría de Economía, en colaboración con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Open Society Foundations (OSF), presentó el estudio “Acción para la igualdad de género y la sociedad del cuidado: propuesta normativa de estándares de cuidado para el desarrollo productivo en México”, una iniciativa orientada a integrar la perspectiva de cuidados dentro de la política industrial y del desarrollo económico nacional.
El estudio parte de una premisa central: para que México pueda aprovechar plenamente las oportunidades derivadas de la relocalización de cadenas globales de valor y de la implementación del Plan México, es indispensable construir un modelo de desarrollo más incluyente, capaz de eliminar las barreras estructurales que limitan la participación económica de las mujeres.
Actualmente, la organización social de los cuidados constituye uno de los principales factores de desigualdad en el país. De acuerdo con la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares del INEGI, las labores domésticas y de cuidados no remuneradas representaron en 2024 alrededor del 23.9% del Producto Interno Bruto nacional, mientras que las mujeres aportaron más del 72% de ese valor económico.
Asimismo, datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestran que, al cierre de 2024, la tasa de participación económica de los hombres fue cercana al 76%, mientras que la de las mujeres se ubicó alrededor del 46%, reflejando las barreras estructurales que enfrentan millones de mujeres para incorporarse y permanecer en el mercado laboral formal.
En este contexto, el estudio propone avanzar en la actualización de la Norma Mexicana NMX-R-046-SCFI-2015 para parques industriales.
En congruencia con el marco establecido por la Ley de Infraestructura de la Calidad, y una vez que sea publicado su Reglamento y se habiliten los mecanismos correspondientes para la expedición, revisión y actualización de estándares, la NMX evolucionaría hacia un Estándar orientado a incorporar infraestructura y servicios de cuidados en estos espacios productivos.
Entre las medidas propuestas destacan Centros de Educación y Cuidado Infantil (CECI) del IMSS en Empresa, lactarios, comedores, lavanderías industriales, áreas de descanso y transporte seguro para las personas trabajadoras.
La propuesta plantea que la incorporación de esta infraestructura en parques industriales y Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI) permitiría generar economías de escala, fortalecer esquemas de proximidad entre vivienda, cuidados y empleo, y avanzar hacia una mayor justicia espacial en los territorios productivos.
Asimismo, estos mecanismos de acción colectiva podrían facilitar la participación laboral de las mujeres, fortalecer la retención de talento y mejorar la competitividad de las empresas, particularmente de las micro, pequeñas y medianas empresas.
Durante el evento, la Secretaría de Economía destacó que esta agenda forma parte de los esfuerzos para incorporar la igualdad sustantiva dentro de la política de desarrollo productivo del país, reconociendo que el cuidado no debe entenderse únicamente como una responsabilidad privada o un gasto social, sino como infraestructura económica habilitadora.
Asimismo, se destacó que esta visión se encuentra alineada con los avances internacionales en materia de derechos humanos y corresponsabilidad social de los cuidados, incluyendo la Opinión Consultiva OC-31/22 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que reconoce el cuidado como un derecho humano y establece obligaciones para los Estados en materia de igualdad, protección social y redistribución de las responsabilidades de cuidado.
Bajo esta visión de “cuidar es producir”, el estudio plantea que invertir en cuidados fortalece el bienestar, incrementa la productividad, favorece la permanencia laboral y contribuye a construir territorios más competitivos, incluyentes y sostenibles.
Asimismo, se reiteró que cualquier proceso de actualización normativa se construirá mediante diálogo y corresponsabilidad con el sector privado, organismos empresariales, sindicatos, gobiernos locales, organismos internacionales y demás actores involucrados, con el objetivo de desarrollar mecanismos viables, graduales y adaptados a las distintas realidades productivas del país.
La Secretaría de Economía reafirma así su compromiso con la construcción de una política industrial más incluyente, sostenible y orientada a la prosperidad compartida, en la que el desarrollo económico y el bienestar social avancen de manera conjunta.
El estudio parte de una premisa central: para que México pueda aprovechar plenamente las oportunidades derivadas de la relocalización de cadenas globales de valor y de la implementación del Plan México, es indispensable construir un modelo de desarrollo más incluyente, capaz de eliminar las barreras estructurales que limitan la participación económica de las mujeres.
Actualmente, la organización social de los cuidados constituye uno de los principales factores de desigualdad en el país. De acuerdo con la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares del INEGI, las labores domésticas y de cuidados no remuneradas representaron en 2024 alrededor del 23.9% del Producto Interno Bruto nacional, mientras que las mujeres aportaron más del 72% de ese valor económico.
Asimismo, datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestran que, al cierre de 2024, la tasa de participación económica de los hombres fue cercana al 76%, mientras que la de las mujeres se ubicó alrededor del 46%, reflejando las barreras estructurales que enfrentan millones de mujeres para incorporarse y permanecer en el mercado laboral formal.
En este contexto, el estudio propone avanzar en la actualización de la Norma Mexicana NMX-R-046-SCFI-2015 para parques industriales, que transitaría hacia un estándar orientado a incorporar infraestructura y servicios de cuidados en estos espacios productivos. Entre las medidas propuestas destacan Centros de Educación y Cuidado Infantil (CECI) del IMSS en empresa, lactarios, comedores, lavanderías industriales, áreas de descanso y transporte seguro para personas trabajadoras.
La propuesta plantea que la incorporación de esta infraestructura en parques industriales y Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI) permitiría generar economías de escala y mecanismos de acción colectiva que faciliten la participación laboral de las mujeres, fortalezcan la retención de talento y mejoren la competitividad de las empresas, particularmente de las micro, pequeñas y medianas empresas.
Durante el evento, la Secretaría de Economía destacó que esta agenda forma parte de los esfuerzos para incorporar la igualdad sustantiva dentro de la política de desarrollo productivo del país, reconociendo que el cuidado no debe entenderse únicamente como una responsabilidad privada o un gasto social, sino como infraestructura económica habilitadora.
Asimismo, se destacó que esta visión se encuentra alineada con los avances internacionales en materia de derechos humanos y corresponsabilidad social de los cuidados, incluyendo la Opinión Consultiva OC-31/22 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que reconoce el cuidado como un derecho humano y establece obligaciones para los Estados en materia de igualdad, protección social y redistribución de las responsabilidades de cuidado.
Bajo esta visión de “cuidar es producir”, el estudio plantea que invertir en cuidados fortalece el bienestar, incrementa la productividad, favorece la permanencia laboral y contribuye a construir territorios más competitivos e incluyentes.
Asimismo, se reiteró que cualquier proceso de actualización normativa se construirá mediante diálogo y corresponsabilidad con el sector privado, organismos empresariales, sindicatos, gobiernos locales, organismos internacionales y demás actores involucrados, con el objetivo de desarrollar mecanismos viables, graduales y adaptados a las distintas realidades productivas del país.
La Secretaría de Economía reafirma así su compromiso con la construcción de una política industrial más incluyente, sostenible y orientada a la prosperidad compartida, en la que el desarrollo económico y el bienestar social avancen de manera conjunta.
