*Estrategia de la 4T regalar más dinero aunque deuda y mediocridad hundan al país
Por Niguel A. Rocha Valencia
A estas alturas la proyección de la deuda supera ya los 20 billones de pesos; la población económicamente activa aumentó y con ello la informalidad que llegó al 55 por ciento; la inversión privada sigue sin despegar y la pública no existe porque no hay recursos y sin embargo a través de diversas dependencias el gobierno de la 4T planea regalar más dinero a través de programas “sociales”, comprar votos.
El más reciente uno que se implementa a través de la Secretaría de Seguridad Ciudadana que en lo que resta del año repartirá “becas” entre jóvenes de 12 a 35 años cuya condición es que no estudien ni trabajen. A cambio de ello, es decir, por no hacer nada, se les van a entregar mensualmente entre cuatro mil y nueve mil pesos, así como 15 mil a sus coordinadores.
Con ello, se formarán legiones de ninis que, tras presumir su nula contribución a la sociedad, al país, se les pagarán cantidades nada “despreciables” para que sigan en su ocupación de no hacer nada y se incorporen a los ejércitos de morenacos comúnmente llamados “chairos” agradecidos.
Se calcula que con 325 millones de pesos se logrará cooptar a cerca de 55 mil jóvenes que no producen ni estudian nada con la condición de que así continúen pues mientras presuman estar en esa condición de holgazanes se les continuará dando el dinero a través de la SSPC; el programa se denomina “Las y los Jóvenes Unen al Barrio”.
Con ello seguramente se estimulará la productividad de esos jóvenes cuya característica es vivir en zonas con altos niveles de violencia o rezago, donde no se hace nada ni se aspira a nada y ahora con la ventaja de que por ser vago, recibirán dinero gratis con un mínimo de cuatro mil pesos al mes, que son mil pesos más que las pensiones del bienestar que llegan a tres mil pesos.
De esa forma los beneficiarios tendrán el “estímulo” para continuar viviendo donde se encuentran, no mejorar su entorno ni mucho menos pensar en trabajar o estudiar, ¿Para qué?
Si salieran de donde están perderían la beca y si trabajan o estudian, también. Esa es la estrategia de Morena y aliados para contar con más votos de agradecimiento para el próximo año, periodo en que las becas de este tipo aumentarán hasta los 650 millones de pesos mismos que saldrán, de un presupuesto deficitario que depende del incremento de la deuda para completar el gasto.
Claro como es año electoral, lo más seguro es que la estrategia que es marginal a los programas del bienestar federales se amplíe por el “bien” de los jóvenes beneficiados para mantenerlos en la mediocridad, vagancia y si es posible aumentar sus niveles de vicio y violencia.
Porque hacer lo contrario les quitaría el “estímulo” para seguir sin hacer nada ¿O alguien tendrá la peregrina idea de que estos jóvenes van siquiera a intentar mejorar sus vidas?
Pero además hay que “cacarear el huevo”, que la gente se entere, principalmente los parientes de la población objetivo de lo beneficioso que resulta presumir de desocupado, no trabajar ni estudiar.
Eso sirve para seguir sin hacer nada en apariencia, aunque en la propia Secretaría a quien encargan la tarea, esa que dirige el Barman, sepan que con el programita sí van a comprar votos, pero también van a estimular la violencia, drogadicción, pero sobre todo la mediocridad de la juventud mexicana.
Si de esto último se trata, van muy bien porque cada día estamos peor; la informalidad laboral volvió a crecer, ya alcanza el 55 por ciento de la PEA lo cual significa menos ingresos a la federación, menos contrataciones “legales”, caída en salarios y prestaciones, cancelación de empresas formales y en el fondo una menor productividad.
Pero si eso no le importa a la 4T al menos debería checar que tiene menos recursos, que los ingresos se gastan más en programas sociales, intereses de la deuda y aumento en las pensiones contributivas y no contributivas, las del bienestar y que la economía está por reventar.
Estamos en el último escalón hacia abajo de perder la calificación crediticia; se arriesgan a un conflicto financiero-económico de grandes proporciones, pero siguen regalando dinero para comprar el agradecimiento social con vistas a los próximos comicios y las consecuencias pueden ser muy graves.
Y si a eso le suman su propio desprestigio derivado de la pudrición en que se encuentran por sus complicidades criminales, saqueos al país y el cinismo con que se cubren de impunidad, los resultados pueden ser diferentes a los esperados.
Le están dando en la madre a los mexicanos y destinando a los jóvenes a la mediocridad, violencia y vicio. Qué triste… Se les acaba el tiempo y el margen para seguir mintiendo.
