*Lleva además compromiso político y reflexión social
Por María Esher Beltrán
MÁLAGA — Una de las jornadas en el espacio Hall M en la segunda edición del San Diego Comic-Con Málaga se convirtió en el escenario de una profunda y emotiva reflexión sobre la narrativa cinematográfica contemporánea. Cada sesión comenzó rodeada de un ambiente único y participativo, inaugurado por la habitual cabecera audiovisual y seguido por una emotiva cuenta regresiva coreada al unísono por todo el público (9, 8, 7…) antes de revelar el título de la conferencia e iniciar las presentaciones. En los encuentros se congregaron numerosos aficionados. Los aclamados actores Winston Duke y Manu Bennett compartieron su visión sobre la construcción de los personajes antagónicos, la psicología de la maldad en la ficción y los complejos desafíos logísticos y físicos a los que se enfrentan las producciones de acción de gran escala.
Construir al antagonista: la delgada línea entre el bien y el mal.
Durante la ponencia, los intérpretes abordaron la complejidad técnica y emocional que supone articular historias convincentes sin caer en los clichés del villano unidimensional. Según explicaron, para otorgar verdadera dimensión, peso dramático y realismo a sus interpretaciones, es imprescindible nutrirse de la observación cotidiana y del estudio directo de la naturaleza humana.
Como paradigma de este proceso de humanización, se analizó detalladamente el comportamiento de figuras clave de la cultura popular actual, como M’Baku, personaje interpretado por Winston Duke en el Universo Cinematográfico de Marvel. Duke detalló cómo la construcción de este líder tribal parte de un proceso analítico riguroso: antes de ejecutar cualquier acción violenta o antagónica, el personaje evalúa meticulosamente las circunstancias y las motivaciones profundas que justifican éticamente su conducta dentro de su propio cosmovisión.
Duke compartió que proviene de una cultura/origen donde la dieta tradicional incluía un consumo significativo de maíz. Para adaptar su físico al personaje de M’Baku en ‘Black Panther’, requirió la orientación de un equipo de nutricionistas profesionales para evaluar e intervenir en su régimen alimenticio. Explicó la importancia clave de la nutrición en la preparación actoral para ajustar el cuerpo a las exigencias físicas específicas de sus personajes en pantalla. Precisó que es originario de Trinidad y Tobago. Compartió que desde muy pequeño veía películas y escenas de superhéroes, como la primera entrega de Los Vengadores. Detalló cómo jugaba de niño a interpretar a estos personajes con sus amigos y cómo, con el tiempo, la vida lo fue guiando hacia la actuación hasta terminar dando vida a sus propios personajes en ese mismo universo cinematográfico.
Demostración y disciplina marcial: la presencia de la campeona de karate
La sesión contó además con la participación especial de la campeona olímpica y mundial de kata Sandra Sánchez, cuya trayectoria servirá de eje para el largometraje biográfico ‘Karateka’ y un próximo documental centrado en su figura. Durante su intervención, la atleta explicó en detalle el exhaustivo trabajo de preparación técnica y corporal que imparte a los actores para lograr la técnica auténtica en pantalla, enfocándose en elementos fundamentales como la postura de los dedos, la correcta forma de pararse, el caminar y los patrones de movimiento esenciales del karate.
El momento cumbre de su presentación tuvo lugar con una demostración en vivo de katas y movimientos técnicos que dejó profundamente impactados tanto a Winston Duke como a Manu Bennett, deslumbrados por su prodigiosa movilidad, la firmeza de sus gestos y una solidez postural capaz de imponer un respeto inmediato. Como nota distendida del encuentro, se evidenció el marcado contraste de altura cuando ambos actores se colocaron a sus lados en tono jocoso, una estampa que resaltó aún más su imponente presencia física y la fuerza de su disciplina marcial.
La experiencia vital detrás de la interpretación
El momento de mayor intensidad emotiva de la sesión tuvo lugar cuando el actor neozelandés Manu Bennett (Arrow, El Hobbit, Espartaco) compartió con el auditorio una vivencia personal de su infancia que transformó por completo su comprensión del comportamiento humano y su aproximación a los roles antagónicos.
