*Orden de captura contra el Señor de los Buques y nuevo fraude de Amilcar Olán
Por Miguel A. Rocha Valencia
Es tanta la información y las revelaciones contra el cártel del huachicol que involucra a grandes estrellas de la 4T, que resulta increíble la no participación oficial, ya que muchos de esos datos, grabaciones y documentos llegados a los medios son muy confidenciales o de difícil acceso, sobre todo, ubicaciones de presuntos responsables, incluyendo investigaciones y persecuciones policíacas.
Se trataría entonces de filtraciones tan escandalosas que, si pensáramos mal, tienen el objetivo de desviar la atención de otros temas que en el fondo son más preocupantes para el oficialismo y de los cuales no tienen el control absoluto como el de la crisis derivada de la deuda pública, subsidios, programas sociales y falta de inversión.
Porque al final de cuentas, en las indagatorias y procesos judiciales que destilan la corrupción de los cuatroteros, así como en la estrategia de seguridad con sus asesinatos, desaparecidos y la extorsión, el oficialismo tiene el control incluso a la hora de dosificar información sensacionalista que no va a llegar a ninguna parte más allá de mostrarnos el nivel de impunidad que hay en el gobierno.
Partimos del hecho de que la 4T no se juzga a sí misma y que a la hora de llegar a los tribunales, el gobierno tendrá la posibilidad, como ha hecho hasta a hora, de ejercer sus funciones de poder Judicial y determinar si existen pruebas suficientes para castigar a alguien de su equipo y cómplices.
La estrategia no podía ser más efectiva en una especie de autoauditoría, la 4T permite que en menos de una semana se ubicara a Amilcar Olán en Suiza, se eliminara y reactivara la orden de aprehensión (ya cumplida) contra el capitán Miguel Ángel Solano, y liberaran instrucción de captura contra el “señor de los Buques” Roberto Blanco Cantú conocido también como Roberto Brown Cantú por su presunta complicidad en el fraude fiscal conocido como huachicol.
Junto con este último se ordenó la aprehensión de José René Tijerina Mendoza, copropietario de la empresa de transportes Mefra Fletes, así como a otros socios y colaboradores a quienes se acusa de encabezar una red de contrabando y comercialización ilegal de combustible desde Estados Unidos usando documentos falsos para evadir impuestos a través de más de 15 mil operaciones que según cálculos causaron un daño fiscal por más de 123 mil millones de pesos.
Más aun, en ese corto tiempo también se supo del fraude fiscal documentado por la Unidad de Inteligencia Financiera por parte del mismo Amilcar Olán que de acuerdo con Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, se realizó a través de la empresa Portacelis, Gas and Oil.
De acuerdo con los datos de IA, esa empresa ligada a Amílcar Olán omitió declarar más de 83 millones de litros de diésel importado entre febrero y junio de 2025 a través de Ferrotanques por las aduanas de Nuevo Laredo y Matamoros.
Resulta que la empresa registró la entrada de 6.6 millones de litros cuando en total se trató de casi 90 millones de litros, por lo cual lo declarado representa apenas el 7% del volumen real de combustible que ingresó.
El Servicio de Administración Tributaria documentó que dicha empresa importadora de diésel ligada al amigo y colaborador de Andy y Gonzalo López Beltrán, subdeclaró el equivalente a más de 83 millones de litros de combustible que importó entre febrero y junio de 2025.
De acuerdo con la declaratoria de perjuicio que el SAT entregó a la fiscalía general de la República (FGR), en la que pidió ejercer acción penal, el mecanismo de Portacelis consistía en declarar ante la aduana un volumen de combustible menor al que realmente ingresaba al país, con lo que omitió el pago de 834 millones de pesos en derechos e impuestos. El periódico Reforma publicó el hecho.
Claro que todo esto llama poderosamente la atención y ojalá se tratara de acciones con miras a castigar a los responsables del huachicol, empresa criminal tan grande que “salpica” de lleno al mesías tropical, a su prole y a todos quienes caminaron con él, El tema es que se les aplique la Ley y si no, entonces veremos que todo se trata de una estrategia mediática para distraer la atención, hacer como que se trata de hacer justicia y a la mera hora…
Porque una cosa es conocer datos de la gran corrupción que no es nuevo y que reconocen con cinismo, y otra es que se castigue a los responsables, ya que hasta el momento, a ninguno de los distinguidos miembros del movimiento cuatrotero se le ha aplicado la justicia, sólo la gracia.
