*Presumen ingresos tributarios por 776mil millones con apretón a causantes
Por Miguel A. Rocha Valencia
Ante la falta de talento para generar ingresos por inversión pública para sostener el nivel de “gasto social” (y los robos) el gobierno de la 4T optó por dos vías principales: colocación de deuda por entre tres y cuatro billones de pesos y el apretón a la base tributaria mediante diversos mecanismos
El tamaño de la urgencia de dinero en la 4T para sostener su estrategia para conservar el poder mediante el agradecimiento popular por los “bienes recibidos” es tan grande que no ha reparado en que el ajuste en impuestos y la aprobación de leyes como la reciente de recatastración, reducción del margen de descuentos fiscales a grandes empresarios, los aumentos salariales por decreto y nuevas reglas a la empresa espantan al capital privado en varias vertientes.
Esas dos vertientes que en principio como presume el secretario de Hacienda Edgar Abraham Amador Zamora, propiciaron el incremento de hasta 776 mil millones de pesos en la recaudación impositiva, tiene sus efectos negativos.
En el caso de las que tienen que ver con la vivienda hay dos simples: se desestimula la inversión privada que tiene tras de sí un potencial superior a los 4.2 billones de pesos, pero en lo que toca al sector particular, decayó en casi el siete por ciento durante los últimos dos años derivados de la incertidumbre de iniciativas oficialistas especialmente en el tema de la renta, desalojos por ausencia de pagos o cumplimientos de contratos.
Ahora con el tema de revisar la plantilla catastral, se viene un nuevo aumento a los impuestos que en el mismo caso de la renta, pegará no sólo a los caseros sino también al arrendador, independientemente del encarecimiento de los impuestos de escrituraciones.
Es como en los aumentos salariales sin una base de productividad, pegan a las empresas y estas prefieren “salirse a la banqueta” de la informalidad y con ello propician que el 56 por ciento de la planta laboral no pague ISR y que los patrones no coticen con prestaciones sociales.
Esa es una fuente directa en la caída de impuestos, donde los únicos seguros son los referidos al consumo, que pagamos todos y se han convertido en la base de ingresos presupuestales y de la economía, así como la causa de que baje recaudación vía ISR.
Por eso cuando hablan de que los ingresos tributarios alcanzan hasta los 43 mil millones de dólares hay que so pesar lo que no ingresa que en el caso del ISR este año son cerca de 160 mil millones de pesos menos.
O sea, la fórmula no sólo es “apretar” más lo que ya está sino medir la cuerda para que no se pierdan nichos jugosos de ingresos ni den la idea de que México se sostiene de la informalidad, máxime cuando e acuerdo con el Inegi, el 70 por ciento de nuestra economía la sostiene la micro, pequeña y mediana empresa.
Y en el caso de los grandes contribuyentes a los que se va a apretar con menores márgenes de recuperación de impuestos por diversas vías, el efecto será inmediato, se va a inhibir la inversión.
De hecho la Coparmex se refiere a eso cuando a principios de semana manifestó que son las reformas al marco legal lo que mayor incertidumbre causa que la inversión no se dinamice. Es un tema donde se deben ver los pros y contras.
Eso si se trata de un tema meramente económico-financiero, porque si se mete el asunto ideológico, entonces el tema se pone peor, ya sea con teorías marxistas o maoistas que en el fondo hablan de desaparecer la propiedad privada, y que los negocios solo sean del gobierno. Aquí no hay ricos, solo proletarios y un pueblo sin aspiraciones.
Ahora bien, si la idea es recaudar durante el año que entra 9.2 billones de pesos y contar con un déficit de entre el 3.9 y 4.9 por ciento, sería bueno que los genios de Hcienda, economía y la demás banda cuatrotera, vea cómo aumenta la productividad-país, con lo cual disminuiría la base electoral oficialista porque como bien decía Citlali del Carmen Ibáñez Camacho alias Yeidckol Polevnsky Gurwitz, sacar de la pobreza al pueblo le hará olvidar quien le ayudó a hacerlo.
Porque no se nos olvide que hasta ahora, la estrategia para aumentar los ingresos se ha centrado en generar eficiencias recaudatorias y en combatir la evasión fiscal sin elevar la carga tributaria, pese a las advertencias de algunos analistas y agencias calificadoras que consideran que la situación de las finanzas públicas es insostenible con un gasto y una deuda que crecen permanentemente, ya sea por programas sociales, crecimiento de las pensiones y de los intereses de la deuda.
Por eso es que muchos que sí saben, consideran que el camino no es el correcto, pero no toman en cuenta cual es la idea de fondo de la 4T.

