Mexicana vuelo  en Incertidumbre

Así lo dice La Mont

Advertencia: La permanencia de México en la Categoría 1 de seguridad aérea de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos pende de un hilo sumido en un  hermetismo institucional. Las autoridades aeronáuticas  mantienen  silencio sobre los resultados de las  recientes auditorias una opacidad que inevitablemente erosiona la confianza pública y empresarial en la seguridad funcional de los aeropuertos nacionales. De corroborarse un ocultamiento de datos técnicos y operativos se sugiere que las deficiencias estructurales de capacitación y de supervisión que provocaron la degradación anterior 2011 y 2021  no fueran  erradicadas por completo, proyectando una  sombra de duda sobre el espacio aéreo mexicano. Para la nueva Mexicana de Aviación, esta falta de certeza representa un obstáculo en sus ambiciosas aspiraciones de internacionalización. Sin una Categoría 1 sólida, certificada y verdaderamente transparente, la aerolínea estatal se encuentra maniatada, imposibilitada legalmente para abrir nuevas rutas hacia el mercado estadounidense, que es el más lucrativo y estratégico para cualquier operador nacional. El silencio oficial  no protege la soberanía, sino que debilita severamente la viabilidad comercial de la aerolínea, confinándola a un mercado doméstico donde la rentabilidad es extremadamente estrecha y donde la promesa de conectar a México con el exterior queda irremediablemente paralizada por la justificada desconfianza internacional en nuestros reguladores.

Decisión: Para que la actual administración federal operando bajo el control absoluto de la Secretaría de la Defensa Nacional, logre cruzar la frontera hacia Estados Unidos y recupere el prestigio del histórico «Tecolote» que caracterizó a la antigua Compañía Mexicana de Aviación, se requiere  algo  más que una simple voluntad política. Sedena necesita demostrar una separación impecable entre el mando militar táctico y la rigurosa gestión civil aeronáutica, cumpliendo puntualmente  con los estándares internacionales de aeronavegabilidad, mantenimiento como adiestramiento de tripulaciones exigidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) Retomar el emblemático Tecolote no es solo pintar un logotipo nostálgico en el fuselaje de aeronaves arrendadas; implica reconstruir un legado histórico de excelencia operativa y servicio al cliente que hizo de la marca un poderoso emblema global. Esto exige a la administración militar adquirir certificaciones internacionales sumamente complejas, establecer acuerdos bilaterales sólidos y garantizar que su flota moderna cumpla con las severas normativas ambientales de la FAA. Para volar comercialmente al norte, el Ejército debe dominar el lenguaje regulatorio global, demostrando que puede operar una aerolínea de clase mundial sin depender del escudo protector del Estado ni de convenientes excepciones normativas locales que distorsionan la competencia. La decisión estratégica de colocar a un general de alto rango en la presidencia de la aerolínea responde a la visión del actual proyecto de nación, que  fue delegado en las Fuerzas Armadas la administración de infraestructuras críticas para garantizar una supuesta disciplina, evitar la corrupción civil y mantener el control estatal directo de los recursos. Sin embargo, dirigir un batallón militar difiere drásticamente de gestionar una empresa comercial dentro de una de las industrias globales más volátiles, exigentes y competitivas del mundo. Para que la naciente Compañía Mexicana de Aviación se convierta en una vía real y sostenible de competitividad, el liderazgo militar debe  rodearse de expertos civiles comprobados en inteligencia de mercados, gestión de ingresos y optimización técnica de flotas. La competitividad a largo plazo no nacerá jamás de los subsidios gubernamentales perpetuos, sino de la auténtica capacidad de ofrecer tarifas atractivas sin operar a pérdida continua, de garantizar un índice de puntualidad impecable y de diseñar una red de rutas estratégicas. Si el general al mando logra fusionar el rigor operativo de la Sedena con la agilidad puramente comercial, Mexicana encontrará un nicho rentable; de lo contrario, terminará siendo una pesada carga financiera subsidiada con impuestos públicos.

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