*A nivel mundial, se estima que existen cerca de 651mil personas con alguna condición de baja estatura
*Hay más de 465 formas distintas de displasias óseas
“Hoy presento un Punto de Acuerdo para exhortar a las personas titulares de las dependencias y órganos del Gobierno de la Ciudad de México, de las alcaldías, de los Poderes Legislativo y Judicial, así como de los organismos públicos locales; para iluminar de verde limón los monumentos y edificios públicos a su cargo este 25 de octubre, en conmemoración del Día Mundial de las Personas de Talla Baja”.
Lo anterior fue señalado por la legisladora y Coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente Diana Sánchez Barrios quien agregó que las personas de talla baja todavía enfrentan estigmatización, desigualdad, segregación y discriminación. “En virtud del principio de universalidad, ellas son sujetos de atención prioritaria y de políticas públicas indispensables para asegurar su inclusión plena en los ámbitos físico, social y laboral”.
Y recordó que cada 25 de octubre se conmemora el Día Mundial, Nacional y Local de las Personas de Talla Baja.
Asimismo, señaló que La Fundación Gran Gente Pequeña de México A.C., en coordinación con la Organización Gente Pequeña de América, documenta que existen más de 465 formas distintas de displasias óseas.
Cabe señalar, que entre las más comunes se encuentra la acondroplasia, que se manifiesta en, aproximadamente, una de cada 25 mil personas. Esta condición genera que las personas no superen el metro con cuarenta centímetros de altura en su etapa adulta.
A nivel mundial, se estima que existen cerca de 651 mil personas con alguna condición de baja estatura.
Sánchez Barrios desde tribuna señaló que los datos de discriminación confirman la urgencia de actuar. “De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación 2017 del INEGI, el 20.2% de la población mayor de 18 años declaró haber sido discriminada; entre los principales motivos se señaló la estatura”.
Y agregó que el reconocimiento de los derechos debe traducirse en acciones concretas. “Por ello, iluminar nuestros monumentos y edificios públicos de verde limón cada 25 de octubre, representa un compromiso con la inclusión y la eliminación de las barreras que aún enfrentan las personas de talla baja.
Esta conmemoración, expresa nuestra voluntad de construir una sociedad que integre a todas las personas y garantice el respeto pleno a su dignidad. Porque las personas de talla baja merecen igualdad de oportunidades, respeto a sus derechos y acceder a las oportunidades que les garantice una vida digna”.
Por otro lado, dejó en claro que el Gobierno de esta Capital ha demostrado sensibilidad y responsabilidad al reconocer las necesidades de las personas de talla baja y avanzar en la garantía de sus derechos por lo que este compromiso se debe materializar en acciones encaminadas en eliminar las barreras sociales y que promueven una Ciudad más incluyente.
Debido a lo anterior la representante popular se comprometió a seguir impulsando impulsar una Ciudad donde la dignidad de las personas sea el centro de las decisiones públicas y donde el progreso se mida también por la capacidad de garantizar que todas y todos tengan un lugar pleno en la sociedad.
Al dirigirse a sus pares en el Congreso de la capital les dijo “La inclusión no debe encenderse solo una noche, para apagarse al día siguiente-. Debe permanecer encendida en nuestras decisiones, en nuestras leyes y en todo lo que hacemos por el pueblo.
Porque la transformación comienza cuando dejamos de considerar normales las barreras que excluyen y, por el contrario, asumimos el compromiso de romperlas”.
Finalizó su intervención al comentar que que este 25 de octubre la Ciudad de México ilumine sus edificios, sí. “Pero también, ilumine nuestras mentes; que haga visible a quienes han sido ignorados y que demuestre, con hechos, que una ciudad de derechos no deja a nadie atrás.
Porque el progreso no se mide por la altura de cada monumento, sino, por la dignidad con la que tratamos a cada persona”.
