Eduardo Soto, texto y caricatura
Alfredo Rustrián Azamar, fallecido hace unos días, fue un luchador incansable por el derecho a la salud del pueblo, en los años 1964 y 1965, enfrentó junto con sus compañeros médicos y enfermeras el autoritarismo del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, al formar parte del Movimiento Médico conocido coma la “Revolución de las Batas Blancas”, en la que los trabajadores de la salud lucharon y alcanzaron mejores condiciones laborales y salariales, no sin antes enfrentar una ruda represión.
En 1968, durante el Movimiento Estudiantil, fue asesor del ingeniero Heberto Castillo, posteriormente militó en el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) y durante la campaña presidencial por el Partido Mexicano Socialista, lo acompañó como su médico de cabecera.
No hubo lucha del sector salud que no recurriera al doctor Rustrián para solicitarle orientación y apoyo.
Radicó en Cuautla durante los años recientes, colaboró en la prensa local como columnista en temas de salud con una visión crítica y a la vez constructiva. Siempre se le veía en cuanto evento cultural se realizaba en la Heroica Ciudad de Cuautla.
Amable, sonriente y generoso, nunca se negó a dar conferencias sobre la lucha social de la que fue protagonista.
Las jornadas combativas en las que participó quedaron registradas en su libro: “La Revolución de las Batas Blancas”. El Dr. Alfredo Rustrián habría nacido en Tuxtepec, en 1937. Estudio en la Facultad de Medicina de la UNAM entre 1955 y 1960.
