*Las parteras, con las competencias adecuadas y con el apoyo del sistema de salud podrían
prestar el 87% de los servicios esenciales de salud sexual, reproductiva, materna y neonatal.
. Con motivo del Día Internacional de la Partera, que se celebra el
5 de mayo de cada año, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en México en alianza con
la Fundación Johnson & Johnson presentaron el Conversatorio: “Partería Profesional en México:
Reflexiones al Futuro”.
Durante la pandemia de COVID19 se ha puesto de manifiesto el rol fundamental de las parteras para la
prevención de contagios de COVID19 y la atención segura y oportuna a las mujeres durante el embarazo,
parto y puerperio. El desafío de los sistemas de salud en esta emergencia sanitaria es equilibrar las
demandas para responder directamente a COVID-19, al tiempo que se trabaja para mantener la
prestación de servicios de salud esenciales.
De acuerdo con datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el trabajo con las parteras
que tienen la formación adecuada, según los estándares internacionales, podría reducir el uso de
anestesia, las cesáreas innecesarias y garantizar una atención digna y respetuosa y un vínculo estrecho
y de mayor confianza con las mujeres.
El artículo Impacto potencial de las parteras en la prevención y reducción de la mortalidad materna y
neonatal y la muerte fetal publicado en The Lancet Global Health enero 2021, describe que de ampliarse,
en un 25%, las intervenciones realizadas por parteras, daría como resultado 41% menos muertes maternas y 26% muertes neonatales al año 2035.
La Dra. Natalia Kanem, Directora Ejecutiva del UNFPA, señala “Tenemos la evidencia y sabemos lo que
hay que hacer. Los sistemas de salud en todo el mundo necesitan tomar nota –y emprender acciones–
porque invertir en parteras empoderadas es una de las maneras más seguras de salvaguardar la vida y
proteger la salud y el bienestar de todas las personas”.
En el marco del Día Internacional de la Partera, UNFPA y Johnson & Johnson llevaron a cabo el
conversatorio con la participación de Alma Virginia Camacho, Asesora en Salud Sexual y Reproductiva
para América Latina y el Caribe del UNFPA, quien afirmó que la Declaración de Montevideo puso en el
centro de la agenda pública de los países, la promoción de los derechos sexuales y reproductivos y que
son las parteras profesionales el personal de salud clave para lograr el pleno ejercicio de los derechos
de las mujeres y sus bebés. Por ello el UNFPA se suma para abogar por la inversión en partería
profesional con la evidencia suficiente del mejoramiento de la calidad de los servicios.
En el conversatorio también participaron la Senadora Martha Lucía Micher; Sandra Oyarzo,
Vicepresidenta de la Confederación Internacional de Matronas; José Antonio Zamora Rector de la
Universidad Tecnológica de Tulancingo; Lucía Illescas, Vicepresidenta de la Asociación de Parteras
Profesionales y David Meléndez, Secretario Técnico Comité Promotor por una Maternidad Segura y
Alianza del Listón Blanco de México.
Llamado a la acción:
Invertir en la educación de partería profesional es indispensable para responder a las
necesidades de atención de las mujeres y sus bebés. Las parteras merecen una mayor inversión
y reconocimiento de sus competencias.
Transformar el modelo de atención con reformas regulatorias para lograr que cada mujer tenga
la atención de una partera cuando así lo requiera. Es necesario reconocer a las parteras como
profesionales de la salud autónomas incorporadas a equipos de salud multidisciplinarios.
Fortalecer las alianzas intersectoriales con las asociaciones de parteras y la voz de las mujeres,
es clave para impulsar la inversión y avanzar en la instalación del modelo de partería. Impulsar
el reconocimiento de las parteras profesionales como una opción segura de atención.
Reconocer a las parteras profesionales como personal de salud competente, con condiciones
adecuadas de contrato y de remuneración. La integración de parteras profesionales en los
sistemas públicos de salud es el camino directo para avanzar hacia el acceso universal de los
servicios de salud sexual, reproductiva, materno y neonatal.
Generar entornos propicios para la práctica de la partería reconociendo competencias,
liderazgo, cuidado integral centrado en la mujer y espacios libres de discriminación. Se requiere
innovación en la organización de los servicios con espacios de atención de partería.
