Terroristas urbanos en Tlalnepantla

*Se ha transformado en tierra del hampa hambreada, en un sitio ingobernable donde las autoridades de los tres niveles tienen aterrorizados a los ciudadanos que ya no saben si cuidarse de los ladrones o de los policías cómplices vestidos de matones

*Ni justicia, ni dignidad, ni congruencia, ni decencia y menos diplomacia; se han incrementado las extorsiones y la quema de negocios

*El grado de descomposición es de tal magnitud que recientemente una señora de 70 años, los vándalos la golpearon para robarle la insólita cantidad de ¡15 pesos!

Por Blas A. Buendía *

Vecinos y comerciantes de las colonias Prensa Nacional, Venustiano Carranza y Prado Vallejo, a través de sus representantes anuncian que en esta semana bloquearán la Calzada Vallejo y otras arterias importantes, en rechazo a las autoridades estatales y municipales mexiquenses en Tlalnepantla, por permitir que la violencia se siga incrementando.

En tan solo ocho días aumentaron los asaltos a mano armada, robos a casas habitación y principalmente extorsión a negocios. Todo esto, los ladrones se movilizan en motociclistas, connotándose grupúsculos de jóvenes quienes son comandados por un sujeto que apodan “Mauricio”, plenamente identificado pero que las autoridades no actúan para su inmediata detención “por el miedo que le tienen a este presunto asesino”.

Es de tal la magnitud el poder de estos “buenos seres humanos”, que se plantaron en el enorme estacionamiento donde encierran los carros del Metro en Vallejo, desde donde exigen grandes cantidades de dinero para su protección.

Este predio forma parte del patrimonio del gobierno de Tlalnepantla y ya está invadido por parte de esos mozalbetes, quienes para sorpresa de la sociedad, respondieron que “eso nos vale madre, aquí todos le entran o los quemamos”. Los terroristas urbanos de Tlalnepantla, entraron caminando y sobre la calzada estaban dos camionetas negras sin placas con tanques de gasolina, “para incendiar a todos quienes no quieran pagar derecho de piso”.

En el suburbio de Prensa Nacional es donde más se han incrementado los delitos; campean las extorsiones en confabulación con la policía municipal, incluso la estatal, suspendieron la vigilancia con patrullas y camionetas, dizque porque “no tienen dinero para la gasolina”.

Con esta canallada y con la soberbia del tal “Mauricio”, siguen quemando negocios, asaltando descaradamente en la vía pública y los que roban en camiones, se meten a unas vecindades de las calles de América. El grado de descomposición es de tal magnitud que recientemente una señora de 70 años, los vándalos la golpearon para robarle la insólita cantidad de ¡15 pesos!

Como producto de la constante inseguridad, en los escritorios ejecutivos de la procuraduría o fiscalía de Tlalnepantla se hallan apiladas un número indeterminado de Carpetas de Investigación, donde los funcionarios han incurrido en el delito de omisión, “obviamente, ordenadamente bien guardadas”.

El peor descaro es que el famoso “Tony”, alcalde de Tlalnepantla (Marco Antonio Rodríguez Hurtado), anunció con bombo y platillo que va a cambiar su “gabinete” pero primero exige a la comunidad que rebele quiénes son los que no están cumpliendo, que levanten actas y le manden fotos, cuya inverosímil declaración está para el Concurso de Guinness porque “no dejará de ser de lo más chingón” que se haya escuchado de un funcionario de ese nivel.

Ante esta serie de descaros de un gobernante surgido de la alianza política PRI-PAN-PRD —que más pareciera ser también de Morena—, urgente que el gobernador priista Alfredo del Mazo “se ponga las pilas” y emprenda acciones para proteger a la ciudadanía, para que los “Robo Cop’s” de la municipal y la estatal, cumplan con su deber y no anden engañando a la gente, pues es de considerarse que los comerciantes tienen planeado frenar la actividad de la zona industrial.

En el conglomerado humano de la colonia Prensa Nacional se vive con un extraordinario temor, porque si bien Tlalnepantla se ha caracterizado como “la tierra del hampa hambreada”, existe gente con perfil de alto riesgo con visos gansteriles, porque quien controla a esas células terroristas, las bandas las organiza un ex presidiario llamado “Mauricio”, quien aparentemente pertenece a la organización criminal Tepito Nueva Generación.

El Comisario del Ayuntamiento de Tlalnepantla, Centeno Cano, para rematar, es acusado de ser un elemento que ha tenido un patético recorrido por varios municipios incluso en la policía estatal, siendo constantemente expulsado por la sociedad ya que en lugar de inspirar confianza, no lo bajan de ser otro de tantos ladrones usurpadores del poder policiaco.

Es decir, como “oficial” ha recibido la promoción de constantes quejas de la sociedad, al grado de exigirles que demuestren “la validez de sus inquietudes en materia de seguridad pública”, dejando entrever su completa incapacidad para atacar de raíz el hampa enquistada en las mismas bases de las fuerzas públicas.

Centeno reiteradamente exige que la sociedad demuestre sus díceres fundamentándolos, revelando a la vez, nombres de los malos funcionarios, número telefónicos privados de los querellantes para, según, entablar pláticas de “entendimiento” que tengan que ver con la seguridad de Tlalnepantla. 

Centeno y secuaces le juegan constantemente al peligro al configurarse por ser juez y parte, pero protectora de los malhechores para, según, “figurar como enlace de los vecinos con la policía”.

Por obvias razones, la sociedad rechazó “esa oferta” porque conocen a la perfección que “hablar de Centeno, es como hablar con el jefe del hampa organizada”.

Los afectados no quisieron el acercamiento con las autoridades porque nunca les han hecho caso, y en consecuencia han tenido que recurrir a la protesta pública pacífica para bloquear una de las arterias de tránsito vehicular más importante de Tlalnepantla, Estado de México, bloqueando la calzada Vallejo, arrojando graves consecuencias porque la policía de “Tlalne” mostró su rostro gorila para frenar y arremeter en contra de quienes tienen su derecho de protesta constitucional.

La respuesta cómplice de policías y delincuentes estuvo a la par porque la situación se agravó. Recientemente hubo una reunión intermunicipal de seguridad pública, donde el alcalde “Tony”, presumió “tener todo controlado”.

Abiertamente mintió porque en esa colonia en tan solo 15 días se han incrementado las extorsiones y la quema de negocios.

El domingo 29 de mayo, los ciudadanos se dieron cuenta de que varios puestos de venta de comidas fueron levantados por no pagar derecho de piso y protección, como una de tantas medidas de represión del gobierno de Tlalnepantla.

“Esta acción es abierta, no les interesa que haya personas presentes y las patrullas y los policías siguen sin gasolina para evitar todo enfrentamiento con la delincuencia cuando de antemano la sociedad da cuenta que están coludidos con los rateros de ese lugar”, evidenciaron.

Tlalnepantla, tierra del hampa hambreada, podría ser el título de una película de terror, porque hay un dato que muestra la rudeza de estos sujetos que están plenamente identificados y localizados por las autoridades.

Se trata de los empleados que viajan en camionetas de Teléfonos de México (Telmex). Acuden todos los jueves a supervisar el servicio telefónico de diferentes área se Tlalnepantla, protegidos por una patrulla y dos elementos.

Aun así, les han robado sus escaleras y herramientas de trabajo; lo mismo pasa con los repartidos del gas, los refresqueros y quienes entren en esa zona de alto peligro. Es necesaria la constante presencia federal, pero se ha visto acotada porque pareciera que la Guardia Nacional —que se pasea sobre la calle Excélsior—, presuntamente tiene pacto con los delincuentes, es decir, no hacen absolutamente nada por detener a esas células orgánicas de terroristas.

Estadísticas revelan que cinco colonias del municipio de Tlalnepantla se ubican entre las 23 más peligrosas del Estado de México, las cuales registran delitos como robos, homicidio y violación.

Datos del C-5 de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) indican que la mayor parte de llamadas de habitantes de Tlalnepantla al número de emergencia 066 provienen de las colonias Benito Juárez, San Rafael, San Juan Ixhuatepec, Viveros del Valle y Valle Ceylán.

El Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad del Estado de México (C-5), que tiene sedes en Toluca y Ecatepec, ubica cinco municipios del Estado de México cuyos habitantes realizan el mayor número de llamadas al número de emergencias 066.

La prensa nacional señala que tales municipios son Ecatepec, Tlalnepantla, Toluca, Nezahualcóyotl, y Naucalpan, por lo que expertos del C-5 analizan la información para diseñar estrategias de combate al crimen en las colonias de mayor incidencia delictiva.

En Tlalnepantla las cámaras de video-vigilancia mantienen especial atención en las colonias Benito Juárez, entre Mario Colín y Gustavo Baz; San Rafael, entre San Rafael y Reyes Heroles; San Juan Ixhuatepec, entre La Presa y Flores Magón; Viveros del Valle, en calle Viveros de Atizapán y Periférico Norte, y Valle Ceylán, entre Mario Colín y Reyes Heroles.

Tlalnepantla es uno de los municipios del Estado de México con mayor incidencia delictiva e incluso sus habitantes han efectuado manifestaciones para exigir mayor seguridad, como los del fraccionamiento Valle Dorado y la colonia Lázaro Cárdenas, conocida como La Presa.

Habitantes de la zona oriente de Tlalnepantla han reiterado hasta la saciedad que son objeto de robos, extorsiones, secuestros y asesinatos, lo que ocurre principalmente en las colonias Lázaro Cárdenas y Jorge Jiménez Cantú, esta última denominada como Caracoles.

En Tlalnepantla operan cuatro Bases de Operaciones Mixtas (BOM) y la ahora Fiscalía General del Estado de México ha realizado mega operativos para inhibir la comisión de delitos, en los que participan elementos del Ejército, La Marina y la CES.

Pese a ello y de tal suerte, “ni justicia, ni dignidad, ni congruencia, ni decencia y menos diplomacia”, existe entre las autoridades de Tlalnepantla, porque además de que se han incrementado las extorsiones y la quema de negocios, deambula la sombra de la muerte surgida del terrorismo urbano, especialmente protegida por el presidente Andrés Manuel López Obrador quien descarada y cobardemente ha considerado que “los rateros también son humanos”, soslayando el Estado de Derecho de toda la Nación, en todas sus vertientes.

Reportero Free Lance *

Premio México de Periodismo Ricardo Flores Magón-2021

filtrodedatospoliticos@gmail.com

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