*Carolina Flores, originaria de Ensenada, Baja California fue asesinada por su suegra que ahora se encuentra prófuga
Por Yiram Anteliz
El corazón de Polanco se ha convertido en el escenario de una pesadilla que mantiene en vilo a todo México. Carolina Flores Gómez, de 27 años y ex Miss Teen Universe Baja California 2017, fue hallada sin vida en un lujoso departamento de la alcaldía Miguel Hidalgo. La joven, que era madre de una bebé de apenas ocho meses, recibió múltiples impactos de bala (reportes preliminares indican hasta 12 disparos) en una zona que se supone es de las más seguras del país. La frialdad del crimen ha dejado atónita a la sociedad.
«¡Qué hiciste, mamá!»: La confesión que estremece a la Fiscalía
Los detalles que emergen de la investigación son aterradores. Según declaraciones filtradas y el desgarrador testimonio de la madre de la víctima, el propio esposo de Carolina, Alejandro Sánchez, habría presenciado el momento en que su madre, Erika María, disparaba contra Carolina. Al cuestionarla por el acto, la mujer presuntamente respondió con una frase que hiela la sangre: «Nada, me hizo enojar, tú eres mío». El caso ha escalado a un nivel de morbo y horror pocas veces visto en la prensa nacional.
El encubrimiento: 24 horas de silencio y un bebé en la escena
La indignación crece por la sospechosa actuación de la familia tras el asesinato. El crimen ocurrió la noche del 15 de abril, pero no fue reportado sino hasta el día siguiente. Durante casi 24 horas, el cuerpo de Carolina permaneció en el departamento mientras su esposo e hijo de ocho meses estaban presentes. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México está bajo fuego cruzado por no haber detenido a la suegra de inmediato, quien actualmente se encuentra prófuga de la justicia.
Corrupción y negligencia: ¿Se escapó la asesina?
La polémica ha estallado en las redes bajo el hashtag #JusticiaParaCaro. Colectivos feministas y familiares denuncian que las autoridades permitieron horas críticas de ventaja para que la presunta autora material escapara. Mientras el mundo de las pasarelas llora a una de sus jóvenes promesas, el caso pone en evidencia la vulnerabilidad incluso en los estratos más altos: en Polanco, el silencio de los vecinos ante los disparos y la tardía respuesta pericial sugieren un fallo sistémico que hoy permite que una asesina confesa siga libre.
