*El restaurante familiar, fundado en 1917, inicia nueva etapa en San José Insurgentes bajo la cuarta generación de la familia Guillén
El próximo 16 de julio, el restaurante El Taquito cumple 109 años de servicio ininterrumpido, consolidándose como uno de los establecimientos familiares más antiguos y emblemáticos de la Ciudad de México. Fundado en 1917 por Don Marcos Guillén y Doña Conchita Rioja en la calle del Carmen número 69, Centro Histórico, El Taquito inició como un pequeño puesto de antojitos mexicanos.
Tras 107 años en su ubicación original, la familia Guillén decidió reubicarse en 2024 en Miguel Noreña 25, Col. San José Insurgentes, debido a las dificultades de acceso y al crecimiento del comercio ambulante en el Centro. La nueva sede mantiene intactas las recetas originales y el servicio tradicional que lo han caracterizado por más de un siglo.
Cuatro generaciones de tradición Actualmente, la cuarta generación está al frente del negocio: Carla Guillén Mayen dirige la cocina, preservando la herencia gastronómica de su bisabuela, y Rafael Guillén Caracheo encabeza la administración. Les antecedieron David, Enrique y Rafael Guillén en la segunda generación, y Marcos y Rafael Guillén Hernández en la tercera, quienes convirtieron el puesto familiar en un restaurante formal y conservaron el trato cercano con los comensales.
Testigo de la historia de México
A lo largo de su trayectoria El Taquito ha recibido a presidentes de la República, gobernadores, diplomáticos, empresarios, intelectuales, periodistas, artistas y deportistas. Su archivo fotográfico documenta la visita de figuras como Plutarco Elías Calles, Carlos Slim, Marilyn Monroe, María Félix, Pedro Infante, Mario Moreno “Cantinflas”, Diego Rivera, Dolores del Río, José José y Hugo Sánchez, además de personalidades de la tauromaquia nacional e internacional.
Uno de los episodios más destacados ocurrió en 1979, cuando la familia Guillén preparó el menú servido durante la primera visita de Juan Pablo II a México. La historia del restaurante quedó plasmada en el libro “El Taquito, una Historia que Contar”, escrito por Rafael Guillén Hernández y disponible en el restaurante
El mismo sazón, la misma familia La carta conserva platillos que han permanecido por décadas: pancita estilo Mayen, machitos de carnero, criadillas de toro, cabrito al horno, mole poblano, sopa de médula, lengua a la veracruzana, Taquitos Temazcal, cecina, chalupas estilo El Taquito y antojitos con las recetas de Doña Conchita. La oferta se complementa con pescados, mariscos, vinos de mesa, tequilas, mezcales y postres tradicionales como flan casero, natillas de la abuelita, buñuelos y ate con queso.
El Taquito mantiene su horario de lunes a domingo en su nueva sede y continúa recibiendo a clientes que lo han acompañado por generaciones. «El mismo nombre, la misma familia y la misma tradición».
