*Asombrosa inauguración nos regalaron los norteamericanos con la presentación de Katy Perry y la mejor actuación futbolistica de Estados Unidos en un mundial
Por Yiram Anteliz
En un escenario digno de los mejores libretos cinematográficos, la selección masculina de Estados Unidos firmó una de las actuaciones más memorables y dominantes de toda su trayectoria en las Copas del Mundo al aplastar 4-1 a Paraguay en el Los Angeles Stadium. Ante una multitud ensordecedora de 70,492 espectadores que abarrotaron el recinto, el cuadro de las «Barras y las Estrellas» mandó un mensaje contundente al planeta futbolístico: bajo el nuevo sistema creativo del técnico argentino Mauricio Pochettino, este equipo está listo para soñar en grande en su Mundial en casa.
Un vendaval de tres goles antes del descanso
El arranque del partido estuvo enmarcado por la espectacularidad de la cultura estadounidense y una presentación musical de Katy Perry que encendió la energía en el estadio. No pasó mucho tiempo antes de que esa misma euforia se trasladara a la cancha. Al minuto 7, Christian Pulisic destrozó a dos defensas por la banda izquierda y mandó un centro que Weston McKennie redirigió, provocando que el mediocampista paraguayo Damián Bobadilla anotara en propia puerta. El acoso no cesó, y el debutante Folarin Balogun se convirtió en el héroe de la noche: primero al marcar al minuto 31 tras otra brillante asistencia de Pulisic, y luego al minuto 45+5 con un soberbio disparo al ángulo superior izquierdo que mandó a la escuadra local al descanso con un inédito 3-0. Fue la primera vez en toda la historia de los Mundiales que Estados Unidos lideraba por un margen tan abultado tras los primeros 45 minutos.
La joya de Reyna para coronar un partido perfecto
En la segunda mitad, la fisonomía del encuentro cambió ligeramente cuando Pulisic tuvo que salir de cambio por precaución debido a una molestia muscular, dándole minutos a Sebastian Berhalter. Paraguay reaccionó y encontró una ligera esperanza al minuto 73 por conducto del ingresado Maurício, quien definió cruzado ante el arquero Matt Freese. No obstante, el gol en contra sólo despertó de nuevo la fiera norteamericana. La solidez táctica se mantuvo impecable en la zaga, destacando el histórico récord del defensor Chris Richards, quien completó sus 83 pases intentados con un inverosímil 100% de efectividad, algo que no lograba ningún futbolista en un Mundial desde 1966. El cerrojo final llegó en el tiempo de compensación general: al minuto 90+8, Giovanni Reyna selló la obra con un espectacular remate de larga distancia.
Récords rotos en el inicio de la aventura
El contundente 4-1 final no sólo desató la locura en las gradas llenas de celebridades de Los Ángeles, sino que reescribió los libros de estadísticas del balompié norteamericano. Esta victoria se consagra oficialmente como el triunfo más holgado de Estados Unidos en la historia de la Copa del Mundo de la FIFA, superando las expectativas más optimistas del Grupo D que también integran Australia y Turquía. El arrollador estreno deja a los dirigidos por Pochettino en la cima del sector y con el ánimo a tope de cara a su próximo compromiso en Seattle, habiendo demostrado una audacia y pegada pocas veces vista en las generaciones anteriores del ‘USMNT’.
